Zaplana
Eduardo Zaplana, fotografiado en Madrid en abril de 2017. GTRES

Eduardo Zaplana aconsejó a Luis Iglesias, exsocio de Oleguer Pujol, no colaborar con la Fiscalía Anticorrupción y le dijo que él no lo haría porque no le gusta dejar "heridos en la vida", aunque finalmente, en opinión del exministro, el imputado cantó "por soleares".

Así lo cuenta Zaplana en una larga conversación pinchada en el caso Lezo que mantuvo el pasado enero con el expresidente madrileño Ignacio González y en la que tratan diversos temas como la situación de Esperanza Aguirre o el futuro de María Dolores de Cospedal.

En relación a esta última, Zaplana menciona a su marido, Ignacio López del Hierro, como su "talón de aquiles" por informaciones publicadas en prensa de su relación con el caso Mercasa de presunta corrupción."Dicen que al que están buscando las cosquillas de forma seria es al marido", afirma Zaplana, y González lo confirma: "Eso te lo digo yo".

Entonces, González empieza a explicar que el director general de Mercasa era su hermano, Pablo González -imputado en Lezo-, y que a López del Hierro se le estaba relacionando con negocios de esta empresa pública en el extranjero. No es la única vez que se habla de López del Hierro en el despacho de González.

En otra conversación con el exdelegado del Gobierno de Ceuta Luis Vicente Moro, este último afirma que el que era presidente de Mercasa, Eduardo Ameijide, hacía lo que le decía el marido de Cospedal: "Lo que le diga Ignacio López del Hierro, lo hace".

En su encuentro con Zaplana, el expresidente madrileño sigue contando que a su hermano "le estaban enchufando" a un sobrino de López del Hierro, José Herrero, a quien se había encontrado recientemente.

"Le vi acojonado", afirma sobre el sobrino para añadir que Herrero tenía miedo porque se le estaba relacionando con el caso Pujol. "Le están requetesacando", dice González, y es cuando Zaplana explica su encuentro con Luis Iglesias.

"Esto es acojonante, es una vergüenza de país, Nacho. Yo te cuento", empieza su relato el exministro, que cuenta a González cómo Iglesias le dijo que un mes de agosto le llamó un fiscal Anticorrupción para que fuera a pactar a Madrid. Iglesias fue porque su abogado, un exfiscal, le recomendó que lo hiciera, y el fiscal Anticorrupción le comunicó en ese encuentro que lo que quería era información que implicara a los Pujol.

"Él viene acojonado: 'Joder, es que no les puedo contar'", explica Zaplana que le dijo Iglesias, y luego le fue detallando lo que sabía sobre Oleguer Pujol respecto de una sociedad holandesa con la que ocultó dinero y cómo lo hizo con la familia de empresarios De la Rosa.

En ese momento, Zaplana le dijo, según su relato: "Yo ahí no te puedo aconsejar, es una cuestión muy personal, yo heridos no me gusta dejar en la vida y si tú cuentas eso van a saber que has sido tú. Ahora, tú tienes el agobio de que no puedes trabajar si sigues imputado... Ahora, yo no lo haría".

El exministro afirma que no le volvió a preguntar sobre ese tema, pero en vista de que se publicó en prensa todo el asunto de la sociedad holandesa, deduce: "ha cantado por soleares".

"Lo han desimputado, lo han mandado a plaza de Castilla a un problema muy menor de si tenía que haber pagado impuestos en Inglaterra o en España, lo han sacado", dice Zaplana sobre el desgajo de la causa contra Iglesias del caso Pujol que lleva la Audiencia Nacional y su traslado a los juzgados madrileños como un proceso aparte solo por delito fiscal.

"Es una vergüenza. Lo que necesitan es follarse a Oleguer Pujol, para justificar toda la movida, y ahí esta la Fiscalía, el juez menos... Aquí si deciden joderte, te han jodido vivo (...) Da vergüenza, y todo el mundo colabora y luego dices, lo de Luis es hasta humano: 'Yo me salgo de aquí, los Pujol están muertos'. Yo lo hubiera hecho", concluye Zaplana.