La Unión Europea y África acordaron buscar soluciones, en una relación de igualdad, a los problemas de paz, democracia y desarrollo económico que repercuten en ambos continentes a través de una Estrategia Conjunta y un Plan de Acción, pero sin ningún acuerdo comercial. El presidente de la comisión de la Unión Africana, Alfa Omara Konaré, señaló que "hay puntos de desacuerdo pero no rupturas" en el tema del comercio y expresó la disponibilidad de los países africanos para "continuar negociando y buscar fórmulas de consenso".

Ambos documentos, de un total de 74 páginas, fueron aprobados en la II Cumbre UE-África concluida este domingo tras dos días de debates entre gobernantes de 80 países y comienzan por defender la democracia y los derechos humanos e incluyen mecanismos para su aplicación y seguimiento.

La Estrategia destaca que los acuerdos políticos entre europeos y africanos están basados en una relación de igualdad, tanto en lo que se refiere a asuntos bilaterales como de ámbito mundial, e incluye en ellos desde cooperación contra el terrorismo y el exceso de armas a la promoción de la mujer.

También marca para 2010 la III Cumbre UE-África y recoge la decisión de reforzar la representación de la Unión Africana en Bruselas y la de la UE ante el organismo africano en Addis Abeba, la capital etíope, con un delegado especial.

Recoge la decisión de reforzar la representación de la Unión Africana en Bruselas

Compromisos

Los dos continentes establecen como prioridad política promover el desarrollo de la Arquitectura de Paz y Seguridad en África (APSA), a través del apoyo a las fuerzas de ese continente en las operaciones de la Unión Africana y se subraya que deberán contar con financiación adecuada y diálogo reforzado en el área institucional.

El comercio y la integración regional figuran como otra prioridad
en un camino hacia la mejora de la gobernación económica y del clima de inversión que necesita África y la aplicación de acuerdos para un uso efectivo de las ayudas europeas.

Los dos bloques expresan también que quieren desarrollar el sector privado y apoyar la inversión extranjera, mejorar las infraestructuras físicas y facilitar el movimiento de las poblaciones, con el fin último de integrar de una manera más eficiente a África en la economía mundial.

Otra prioridad política apunta al compromiso de la UE por aumentar la ayuda sanitaria y el volumen de cooperación al desarrollo.

La lucha contra el cambio climático,
uno de los puntos destacados por europeos y africanos en la agenda de la cumbre de Lisboa, se desarrolla a través de políticas de cooperación con especial incidencia en el combate a la degradación y desertificación de África y el sur de Europa.

Inmigración ilegal

La jornada del sábado tuvo como punto central la inmigración ilegal, con una mesa de diálogo entre el representante de la UE y líder de España, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder libio, Muamar Gadafi, que instó a los gobernantes de la Unión Europea (UE) a elegir entre "devolver los recursos" expoliados a África durante el colonialismo o "invitar" a los africanos a vivir en sus países.

Zapatero, por su parte, ofreció un plan para frenar la inmigración ilegal, además de otros compromisos en materia de desarrollo, como la creación de 13 escuelas taller en el continente africano.

La presencia del líder de Zimbabue, Robert Mugabe, desató la polémica en el seno de la reunión y provocó la ausencia del representante del Reino Unido, Gordon Brown, además de las críticas de Ángela Merkel, porque, a su entender, "en Zimbabue no se respetan los derechos humanos".