Detenidos en Francia
Asier Bengoa y Soaia Sánchez. ARCHIVO

Los dos presuntos etarras Asier Bengoa y Soaia Sánchez , detenidos el miércoles en el departamento de Lozère, al sur de Francia, comparecerán este domingo ante un juez con vistas a su eventual procesamiento, entre otros por su implicación en el asesinato de los dos guardias civiles el pasado día 1.

Los etarras comparecerán ante el juez, asistidos por un abogado, y también está prevista la intervención de la Fiscalía.

El magistrado decidirá si procesa a Bengoa López de Armentia y a Sánchez Iturregi y, en caso de que sea así, luego pasarán a disposición del juez de las libertades y la detención, que se pronunciará sobre su ingreso en prisión.

Silencio

Los dos presuntos etarras, que fueron trasladados en la noche del jueves desde Montpellier a París, se encuentran en los locales de la policía antiterrorista francesa (SDAT), donde el viernes siguieron guardando silencio a los interrogatorios de los agentes. Lo único que han declarado es ser miembros de ETA.

Los resultados de las pruebas balísticas y de ADN han permitido a los expertos franceses avanzar en la vinculación de ambos con el asesinato de los guardias civiles españoles Raúl Centeno y Fernando Trapero.

Por su parte, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, manifestó que "los enemigos de la democracia española son los enemigos de Francia" y aseguró que ninguna organización terrorista podrá asesinar en territorio de la República francesa sin correr el riesgo de sufrir penas "muy severas".

Las pruebas balísticas y de ADN los relacionan con el asesinato de los dos guardias civiles

Dos investigaciones

La Fiscalía de París modificó el viernes su prudencia inicial y declaró a ambos oficialmente sospechosos de ese atentado en Capbreton, en el suroeste de Francia.

En esa línea, el Ministerio Público ha unido los resultados de las pruebas que se han practicado en el marco de las dos investigaciones diferentes que, en principio, se habían abierto por el crimen de Capbreton y por el intento de robo de un vehículo en la zona de Périgeux el lunes pasado.

En ese coche, un Renault Clio verde que usaron durante parte de su fuga y que abandonaron el martes en el departamento de Tarn, se encontraron casi un centenar y medio de casquillos de bala que presumiblemente recogieron después de haber hecho prácticas de tiro en algún lugar aislado.

Algunos de esos casquillos presentan las mismas características que los del arma que fue empleada en el doble asesinato de Capbreton y que, según la hipótesis de los investigadores, fue disparada por Sánchez.