El Departamento de Justicia de Estados Unidos y el organismo de control interno de la Agencia Central de Información (CIA) informaron de la apertura de una investigación preliminar sobre la destrucción en 2005 de unas cintas de vídeo en las que se interroga a dos supuestos terroristas.

La CIA "colaborará plenamente" con la investigación abierta, señaló en un comunicado el director de la agencia, general Mike Hayden.


La investigación se anuncia un día después de que el presidente de EEUU, George W. Bush, asegurara, mediante la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, que no recordaba haber sido informado de la grabación de los interrogatorios de la CIA a dos supuestos terroristas ni de la posterior destrucción de las cintas.

Perino explicó que el presidente estadounidense no recuerda haber sido puesto al tanto de las grabaciones hasta el jueves, cuando se lo comunicó el director de la CIA.

Hayden indicó que la investigación, que determinará si es necesaria otra más amplia, es una "oportunidad de enfrentarse" a ciertas preguntas sobre el asunto.

En una carta enviada hoy a la CIA, el adjunto al secretario de Justicia de Estados Unidos, Kenneth Weinstein, informa de la investigación preliminar, señala que ha hecho lo necesario "para preservar cualquier documento que puede ayudar en la misma" y explica que comenzará la semana entrante.

El jueves, el director de la CIA afirmó que la agencia de espionaje informó al Comité de Inteligencia del Congreso sobre las grabaciones y de que la intención de la CIA era destruirlas.

Hayden también señaló que el órgano de supervisión interno de la CIA visionó las cintas en el 2003 y verificó que las técnicas empleadas en los interrogatorios eran legales.

De acuerdo con la carta, la CIA empezó a grabar los interrogatorios como una "prueba interna" después de que el presidente de EEUU autorizara métodos más severos para conseguir información de supuestos terroristas.

Estos métodos incluyeron el llamado "waterboarding" o "ahogamiento simulado", señalaron autoridades gubernamentales.

Bush, según explicó ayer Perino, apoya a Hayden y "no tiene ninguna razón para dudar de él".

Líderes del Congreso se pronunciaron también sobre el asunto y exigieron explicaciones con respecto a la destrucción de las cintas.

En concreto, quieren saber si el Departamento de Justicia estuvo al tanto de la existencia de las cintas y de su posterior destrucción y si el fiscal general del Estado, Michael Mukasey ordenará una investigación.