Los borrachos.El triunfo de Baco o Los borrachos. Este representativo óleo sobre lienzo de temática mitológica se exhibe emparejado con Joven con cesto de frutas, del pintor italiano Michelangelo Merisi da Caravaggio (1571-1610). Con Los borrachos, Velázquez demostró hasta qué punto el naturalismo fue un lenguaje apropiado para construir narraciones mitológicas y traducirlas en términos de cotidianeidad.

La fragua de Vulcano.La fragua de Vulcano. Velázquez realizó este cuadro durante su primer viaje a Italia. En él se pueden apreciar los avances del pintor en la representación verídica del espacio, y cómo fue capaz de enfrentarse a problemas expresivos y formales similiares a los que preocupaban a los principales artistas activos del país transalpino, ofreciendo una solución personal a ellos.

Cristo crucificado.Cristo crucificado. Este otro óleo sobre lienzo se contrapone en Fábulas de Velázquez al Cristo yacente del escultor Gregorio Hernández. Velázquez pintó este cuadro tras regresar de su viaje a Italia con la intención de transmitir una sentimiento religioso y propiciar la reflexión más que narrar una historia. Hoy en día constituye una cumbre de la historia de la pintura devocional.

La Venus del espejoLa Venus del espejo. A partir de la década de 1630, Velázquez formuló el que sería su estilo definitivo, caracterizado por la reivindicación radical de los valores cromáticos. Para la definición de sus estética fue muy importante el conocimiento de la pintura veneciana y de las obras de Rubens. Este desnudo femenino procede de la National Gallery de Londres, donde se muestra habitualmente.

Las hilanderas.La fábula de Aracne o Las hilanderas. Se trata de una de las más sofisticadas y ambiociosas obras de Velázquez desde los puntos de vista formal y narrativo. En ella se da una reflexión sobre el espacio de representación y una voluntad de crear una tensión narrativa entre los distintos planos espaciales que culmina los experimentos que el pintor inició en Sevilla años atrás.