La CUP
La exdiputada de la CUP Anna Gabriel en el Parlament. Alberto Estévez / EFE

La CUP ha cerrado este martes la puerta a configurar una lista única de todo el soberanismo como proponía el PDeCAT, por lo que las formaciones independentistas buscan ahora la fórmula para coordinarse y asegurar su unidad de acción de cara a las elecciones del 21 de diciembre. La formación también ha revelado que ERC declinó una propuesta de preacuerdo para registrar, antes de que terminara el plazo para hacerlo, una coalición.

Pese a que en las últimas horas los partidos soberanistas habían constatado las dificultades para alcanzar un acuerdo de máximos para el 21D, Carles Puigdemont, cesado como presidente de la Generalitat, ha vuelto a reclamar desde Bélgica una lista unitaria que recupere "el espíritu de la Assemblea de Catalunya" -que agrupó a toda la oposición antifranquista catalana- a fin de rechazar la aplicación del artículo 155 de la Constitución y "recuperar la democracia".

En una entrevista en Catalunya Ràdio realizada en Bruselas, Puigdemont ha subrayado que la mejor forma de expresar el rechazo de los catalanes al "golpe de Estado contra la democracia" que a su juicio representa el 155 es formar "una lista de país amplísima".

En esta lista, ha precisado Puigdemont, deberían estar las fuerzas que formaban parte del Govern, es decir el PDeCAT y ERC, pero "también la CUP y otras fuerzas de la izquierda soberanista", porque "ante la agresión tan fuerte del Estado español" hay que estar "unidos" ya que se trata de una situación "de emergencia".

Opciones de la CUP

Sin embargo, antes de que termine el plazo de presentación de coaliciones electorales para el 21D, la CUP ya ha descartado la "lista única" y el domingo decidirá en su Asamblea Nacional entre cuatro escenarios.

El primer escenario es no participar en las elecciones, mientras que la segunda opción pasa por apoyar una "lista blanca", es decir, una candidatura integrada por personalidades de la sociedad civil sin que en ella figuren políticos en activo y consensuada entre partidos y entidades soberanistas.

El tercer escenario contemplado por la CUP pasa por la creación de un frente de partidos de la izquierda soberanista, del que formarían parte también ERC y otros sectores no necesariamente independentistas, como por ejemplo la escisión en Podem a raíz de la dimisión de su hasta ayer secretario general, Albano Dante Fachin.

Esta tercera opción tiene ahora mismo pocas posibilidades de prosperar, puesto que ERC preconiza o bien una lista que englobe a todos los partidos soberanistas sin excepciones o, si no es posible, listas separadas pero con puntos programáticos compartidos e incluso un paraguas conjunto a través de una marca distintiva común que cada partido añadiría al lado de sus siglas en las papeletas electorales, para dejar clara la voluntad de unidad de acción tras el 21D.

El cuarto escenario que baraja la CUP, que en 2015 obtuvo 10 escaños en el Parlament, es presentarse otra vez en solitario.

ERC declina un acuerdo

Fuentes de la CUP han reprochado a ERC que responsabilice a los anticapitalistas de cerrar la puerta a una lista unitaria.

El "mandato" del consejo político de la CUP, han indicado estas fuentes, implicaba "explorar todas las opciones, incluso una lista unitaria".

Por este motivo, la CUP "propuso un preacuerdo a ERC" que pasaba por registrar este martes una coalición, una medida preventiva para permitir que la militancia de la formación antisistema pudiese votarla junto a las demás fórmulas que tiene sobre la mesa con vistas al 21D.

Pero en una reunión celebrada anoche, según la CUP, "ERC descartó esta opción" y "exigió una respuesta inmediata" a la posibilidad de configurar una coalición, "sin haber pasado por asamblea".

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