Mos, Pontevedra
El ataque ocurrió en la casa de la afectada, ubicada en el lugar de Carballeira, parroquia de Cela (perteneciente al municipio de Mos). GOOGLE STREET VIEW

Una anciana de 76 años ha resultado herida al morderle su propio perro en su casa del municipio pontevedrés de Mos, un caso que sucede poco después del ataque de dos perros de raza potencialmente peligrosa a una octogenaria en Covelo (Pontevedra).

Según las primeras hipótesis que maneja la investigación, el can se soltó de la cadena con la que estaba amarrado tras alterarse por las obras de asfaltado que se realizaban en la calzada. Fuentes policiales han confirmado que la mujer, María C.R., de 76 años, trató de calmar al animal y atraerlo a la casa, pero el perro, de una raza potencialmente peligrosa —debidamente identificado con microchip y anotado en el registro municipal—, se soltó y acabó mordiéndole en varias partes de su cuerpo.

Hasta el lugar se desplazó una ambulancia con médico del Punto de Atención Continuada (PAC) después de que un particular, sobre las 12.40 horas, alertase de lo sucedido.

El ataque ocurrió en la casa de la afectada, ubicada en el lugar de Carballeira, población de Sequeiros, parroquia de Cela (perteneciente al municipio de Mos). La mujer fue trasladada al Hospital Álvaro Cunqueiro, según han ratificado fuentes del 061.

Esta situación se da poco después de lo ocurrido en Covelo (Pontevedra), donde una mujer de 82 fue atacada por los dos perros de un vecino, los cuales permanecen en el Centro de Acogida de Animales (CAAN) de la Diputación de Pontevedra. Para el propietario de estos canes, la Guardia Civil ha abierto la vía penal.

Un pitbull identificado con microchip

En el caso de Mos, el perro que atacó a la mujer es un pitbull, una raza que está incluida en entre las potencialmente peligrosas en la Ley de bienestar animal de Galicia. El can, identificado con microchip, pertenece a su hijo.

El animal fue trasladado al Centro de Acogida y Protección de Animales (CAAN) de la Diputación de Pontevedra. Fuentes del organismo provincial han confirmado que, al contrario que en el caso de Covelo, el animal estaba "correctamente identificado" con microchip y registrado.

El personal de lacería del CAAN se encontraba cerca de la zona y fue rápidamente al lugar tras el requerimiento de la Policía Local de Mos. El perro se encuentra ahora en cuarentena, antes de pasar revisión veterinaria, y su futuro, al igual que en el caso de los otros dos animales de Covelo, depende de la decisión judicial.

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