Francisco Puche, Red Andaluza por la Nueva Cultura del Agua
Nació en Antequera hace 67 años. Posee las librerías Proteo y Prometeo. EL OBSERVADOR

El debate sobre qué hacer con el río Guadalmedina es una de las puntas del iceberg de la discusión sobre el modelo de ciudad. El Consistorio quiere cubrirlo del todo. La Junta no se decanta claramente, pero parece proclive a dejarlo descubierto, al menos en parte. Hay otras posturas, como la del presidente de la Red Andaluza por una Nueva Cultura del Agua, Francisco Puche.

¿Debe cubrirse el río?

No. Quienes lo quieren tapar piensan que el río es una herida en la ciudad. En realidad, es una arteria, un símbolo de Málaga anterior a la propia catedral. No es de recibo tirar la catedral y tampoco cubrir el río.

Es una arteria sin agua...

Pero la directiva marco de aguas de la UE obliga a los estados a restaurar todos los ríos, recuperar sus laderas y su vegetación natural.

¿Podía cubrirse en parte o construirse algo en él?

No. Los ciudadanos sólo podrían pasear por la ribera.

¿Deberá llevar agua?

Sí; cuando toque naturalmente, sobre todo al llover. La presa del Limonero debe mantenerse vacía. Hay suficientes recursos hídricos como para vaciar el embalse y tener bastante agua.

¿Qué provecho traería a Málaga restaurar este río?

Aumentaría la biodiversidad, recargaría los acuíferos, que dan la mejor agua en sequía, y ayudaría a regenerar las playas. Un río con agua genera sentimientos positivos entre la gente