El sargento estadounidense Bowe Bergdahl
El sargento estadounidense Bowe Bergdahl. EFE

El sargento del Ejército estadounidense Bowe Bergdahl, culpable confeso de deserción por abandonar su puesto en Afganistán en 2009, y secuestrado durante cinco años por los talibán, será finalmente licenciado con deshonor en lugar de ir a la cárcel durante 14 años, como pedía la Fiscalía.

La defensa de Bergdahl, ha conseguido convencer al juez militar, el coronel Jeffery Nance, que los cinco años que el soldado se pasó bajo cautiverio y tortura, han sido suficientes para saldar su deuda con la sociedad.

Bergdahl abandonó en junio de 2009 su puesto en la provincia de Paktika (Afganistán) durante la misión que realizaba junto a su equipo. El militar, que se declaró culpable de deserción, relató que estuvo perdido durante unos 20 minutos y que fue capturado dos o tres horas después por los talibán, resaltando que nunca quiso poner a nadie en peligro, como acusaba la fiscalía.

Su búsqueda oficial duró 45 días, pero el Gobierno de Estados Unidos pasó años tratando de determinar su paradero para traerle de nuevo a casa. Durante su cautiverio, Bergdahl fue víctima de torturas, abusos y abandono por parte de los talibán. Su liberación se produjo en 2014 a cambio de cinco talibán que se encontraban encarcelados en Guantánamo.

Bergdahl fue acusado un año después. Aseguró entonces, que había dejado su puesto para llamar la atención acerca del "fracaso de liderazgo" que había en su unidad. Hasta la sentencia de hoy, seguía en servicio activo gracias a su trabajo como religioso en una base en San Antonio, Texas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha referido a Bergdahl como "un traidor que debería ser ejecutado". Pero el tribunal ha garantizado que los comentarios del mandatario no han tenido peso alguno en el procedimiento.