Borat
Borat (Sacha Baron Cohen), durante su visita a California. ARCHIVO

La polémica película Borat, protagonizada por un ficticio periodista kazajo encarnado por el británico Sacha Baron Cohen, ha fomentado considerablemente el turismo en esa república centroasiática, ha admitido el ministro de Turismo y Deporte de Kazajistán, Temirján Dosmujanbétov.

"Creo que incluso la información negativa ha sido beneficiosa (para la imagen del país). Nuestro ministerio recibió el año pasado a periodistas de 18 países interesados en comprobar si lo que se muestra en la película corresponde a la realidad", señaló en rueda un de prensa, citado por la agencia Interfax.Borat.

Pese a que la película ridiculizaba esta república y a sus habitantes, que son mostrados como racistas, salvajes, antisemitas, misóginos e incestuosos, según el ministro, "el número de turistas que quieren pasar sus vacaciones en Kazajistán crece año tras año". Concretamente, en los primeros nueve meses del 2007 el número de turistas aumentó un 31,5 por ciento, (respecto al mismo periodo del año anterior) y superó los 3,9 millones de personas.

Para Dosmujanbétov, "es posible que esta película, junto a otros factores, haya influido en esta cifra".

Poco después de su estreno mundial, dirigentes kazajos habían amenazado con demandar al actor británico y guionista de la película Sacha Baron Cohen. Incluso el presidente kazajo, Nursultán Nazarbáyev, aseguró entonces que estaba claro que "Cohen nunca había estado en Kazajistán". Finalmente, las autoridades kazajas decidieron no denunciar al actor.