La Casa Vicens, el primer edificio residencial proyectado por Antoni Gaudí
La Casa Vicens, el primer edificio residencial proyectado por Antoni Gaudí. ENRIC FONTCUBERTA/EFE

La Casa Vicens, el primer edificio residencial proyectado por Antoni Gaudí, abrirá el próximo 16 de noviembre sus puertas al público, 132 años después de su construcción, convertida en museo, y se incorpora al recorrido de visitas de edificios gaudinianos, todos patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Según ha explicado este lunes el director de la Casa Vicens, Joan Abellà, en la presentación de la restauración de la casa y del proyecto museístico, el interés del edificio nace de la aportación de esta construcción al conjunto de la obra de Gaudí, no solo desde el punto de vista arquitectónico, sino también desde el punto de vista ornamental.

La Casa Vicens se puede considerar "la obra manifiesto" de Gaudí, "abandera una libertad estilística inusitada en su época de construcción, evidencia la evolución creativa posterior del arquitecto y anticipa otros movimientos coetáneos de la vanguardia europea de finales del siglo XX", ha resumido Abellà.

Para acometer el proyecto de recuperación patrimonial se realizó un estudio de todas las fuentes documentales al alcance acerca de su autor y su contexto histórico, social y arquitectónico, así como de la propia casa, con fotografías de época y documentos históricos.

Su historia

Un año después de la compra del edificio por MoraBanc de Andorra -en 2014-, se iniciaron las obras de restauración, rehabilitación e integración de los elementos arquitectónicos de Casa Vicens según el proyecto de los arquitectos José Antonio Martínez Lapeña, Elías Torres y David García.

La Casa Vicens se construyó entre 1883 y 1885 como casa unifamiliar de veraneo para Manel Vicens, agente de cambio y bolsa, estructurada en cuatro niveles y con tres fachadas.

Fallecido el matrimonio Vicens, la familia Jover adquirió la finca en 1899 para convertirla en su residencia habitual, y en 1925 encargó una ampliación a Joan Baptista Serra de Martínez, arquitecto amigo de Gaudí y pasó de ser una casa unifamiliar a una plurifamiliar que acogía tres viviendas, una por planta.

Prevén recibir 150.000 visitantes anuales

En nombre del equipo de arquitectos, David García ha señalado que "en ningún caso se ha buscado mimetizar el estilo gaudiniano de la casa y, como consecuencia, desvirtuarlo, sino que, bajo una ornamentación neutra y continua muy contemporánea, pone en equilibrio los dos proyectos, el de Gaudí y el de Serra de Martínez, conectados a través de una nueva escalera".

El modelo de gestión de Casa Vicens Gaudí, ha precisado Abellà, se basa "más en la calidad de la visita que en la cantidad", y la previsión es que reciba unos 150.000 visitantes anuales, por tanto, "un máximo de 500 personas por día y unas 60 por hora para que no haya nunca más de cien personas en el interior".

El consejero delegado de MoraBanc, Pedro González, ha subrayado que desde su adquisición, este banco familiar andorrano ha apostado por hacer de Casa Vicens "un proyecto de mecenazgo sostenible".

El proyecto de museografía

La totalidad del proyecto de rehabilitación, restauración y museografía del edificio gaudiniano ha supuesto un desembolso de 4,5 millones de euros, de los cuales, la mayor parte, unos 3 millones, se han invertido en la rehabilitación.

La exposición permanente, que ocupa toda la segunda planta, es la pieza angular de la museografía de la Casa Vicens, desde la cual partirán y debatirán el resto de las exposiciones e intervenciones programadas.

La exposición permanente contará también con una muestra temporal

En la permanente se pueden contemplar algunas piezas originales de la casa y tres mesas interactivas con documentación histórica, así como planos, maquetas y los materiales constructivos y decorativos más singulares y representativos de la vivienda.

La primera exposición temporal con la que abre sus puertas la Casa Vicens lleva por título La primera casa. La casa propia. La casa manifiesto, comisariada por Juan José Lahuerta.

En esta muestra se reúnen maquetas de catorce casas construidas por arquitectos europeos y estadounidenses contemporáneos de Gaudí como Eugène Viollet-le-Duc, Philip Webb, Frank Lloyd Wright, Víctor Horta o Charles Rennie Mackintosh.

Al margen de las exposiciones temporales, Abellà ha anunciado que también pretenden dejar la casa una vez al año a artistas para que realicen intervenciones artísticas en diálogo con la arquitectura original.