Jóvenes con ordenador
Dos jóvenes atentos a un ordenador. GTRES

Uno de cada cuatro españoles asegura estudiar inglés desde hace más de diez años y siete de cada diez destinan dos horas semanales o más a este propósito. Parece que mostramos interés y disposición para aprender inglés, y sin embargo más de un tercio de los encuestados afirma haber perdido oportunidades laborales por carecer del suficiente nivel.

Un estudio realizado por la escuela de inglés online ABA English revela que los esfuerzos que realizan los españoles para dominar el idioma no son suficientes para garantizar las oportunidades de empleo que se les presentan. De acuerdo con los resultados, un 26% de los españoles estudia inglés desde hace más de diez años, faceta en la que, junto a Italia, lidera el ranking de países analizados. Otro 15% de los encuestados lleva entre 4 y 9 años; un 33% entre 1 y 3 años, y otro 26%, menos de un año.

Un tercio dice haber perdido oportunidades laborales por poco nivel de inglésLa encuesta se ha realizado entre cerca de 6.000 personas de diferentes países, 1.200 de ellos en España. Nuestro país se sitúa a su vez como el país europeo que declara dedicar más horas semanales al inglés. En concreto, el 67% de los encuestados afirma dedicar dos horas o más cada semana, sólo por detrás de Brasil (68%) y por encima de Francia (64%), México (60%) e Italia (50%). A pesar de esta implicación y dedicación, hasta un 36% de los españoles afirma haber perdido oportunidades laborales por carecer del suficiente nivel de inglés, destaca la escuela.

Las nuevas tecnologías y los dispositivos móviles han contribuido a extender la enseñanza del idioma. Cuatro de cada diez encuestados (42%) se decanta por una tableta o móvil como el soporte preferido para practicar inglés, otro porcentaje similar (40%) aprende desde el ordenador y un 18% combina ambos canales. En comparación con los datos del pasado año, la preferencia de los españoles por el estudio del inglés vía smartphone habría aumentado hasta en 32 puntos (10% en 2016), lo que evidencia, a juicio de la escuela de idiomas, que las apps ya se han consolidado como herramientas indispensables para los usuarios.