Sigue la investigación sobre el atentado de ETA
La Policía registra las inmediaciones del lugar donde ETA atentó contra los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero (ARCHIVO) Regis Duvignau / Reuters

Tiroteados por la espalda cuando ya estaban sentados en su coche. Un terrorista disparó al agente Raúl Centeno. La bala le entró por el hombro y le pasó por la nariz antes de salir por la frente. Un segundo tiro en la cabeza le remató. Murió en el acto. Su compañero, Fernando Trapero, fue abatido por el otro etarra. Un tiro en la cabeza y otro en la pierna. Sigue en coma profundo. Así fueron asaltados el sábado por la mañana los dos guardias civiles en Francia.

Los etarras habían vaciado sus cargadores

En total, cuatro disparos. Fuentes antiterroristas de la Guardia Civil explicaron este domingo a 20 minutos que la Policía francesa les comunicó que se habían encontrado 17 casquillos de bala en el lugar del atentado y que los etarras "habían vaciado sus cargadores". Más sombras que luces planean aún sobre este atentado.

Un testigo ha declarado a la Policía gala que mientras uno de los terroristas encañonaba a los agentes, otro se metió en la parte trasera de su coche para comprobar que eran guardias civiles. Después les tirotearon a quemarropa, según la agencia Vasco Press. ¿Cómo se llegó a esa situación? Los investigadores están tratando de averiguar cómo reconocieron los etarras a los agentes en la cafetería donde ambos grupos coincidieron y si éstos no vieron a los terroristas. Fuentes de la Benemérita aseguran que las dos víctimas estaban buscando a etarras próximos al jefe de los comandos, Txeroki.

Retratos robot

Ya hay retratos robot de los tres etarras. Ahora se trabaja en su identificación, ya que dejaron huellas en la cafetería y en el coche en el que huyeron. "Lo que está claro es que los asesinos sólo pueden ser pistoleros adiestrados y con capacidad para decidir un atentado en Francia", explican fuentes de la Benemérita. "No descartamos que uno de los agresores sea el propio Txeroki". En su huida y tras abandonar su coche, los etarras se apoderaron del vehículo de Fanny Tilhet, una ciudadana gala, que ha declarado que fue tratada bien y que los etarras la asaltaron diciendo que eran policías.

Por otra parte, dos etarras, un hombre y una mujer, intentaron robar ayer un coche en Gabillo. La Policía investiga si son dos de los tres terroristas del atentado.