El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, este miércoles en el Congreso.
El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, este miércoles en el Congreso. EFE / Javier Lizón

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, anunció este miércoles que deja "en suspenso" la participación de su partido en la comisión de evaluación del modelo territorial impulsada en el Congreso por el PSOE, y que se pondrá en marcha próximamente. El líder del partido morado afirmó que ese foro "no es un marco viable de diálogo" si se aplica el artículo 155 de la Constitución o hay una declaración unilateral de independencia (DUI).

Iglesias subrayó que está "a la espera de acontecimientos" para decidir si su partido, que votó a favor de la puesta en marcha de esa comisión no permanente en la Cámara Baja, acude finalmente o no. "Ojalá en el futuro pueda haber espacios en el parlamento que sirven para discutir de todo, pero no podemos más que dejar en suspenso nuestra participación", agregó Iglesias, que expresó su deseo de que "no se aplique el 155 y no haya una DUI ilegítima".

El sentir en Podemos es que tiene que haber "diálogo", pero que si una de las partes da un paso tan importante como la intervención de la autonomía catalana o la proclamación unilateral de la independencia, "no tiene sentido" hablar en el Congreso de los Diputados de la reforma del modelo territorial. Si se activa el 155, con independencia de la intensidad o de las medidas que se adopten, Podemos no asistirá a esa comisión.

Tras conocer el anuncio de Podemos, el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, afirmó que si el partido de Iglesias se pone "de espaldas", habrá que preguntarse "cuál es su utilidad en el cambio político en España". El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, de visita en Bruselas, dijo por su parte que esa comisión se va a poner en marcha "participe quien participe".

Por lo demás, Pablo Iglesias subrayó que "si el PP y el PSOE tocan una sola coma de la Constitución por su cuenta", Podemos puede "garantizar" que se decidirá "por referéndum" y que "el pueblo lo va a debatir". La Constitución prevé que, si el 10% de diputados o senadores lo solicitan, cualquier modificación de la Carta Magna se somete a referéndum. Podemos podría forzarlo, pues tiene 71 diputados.