Contrato de alquiler, recibos de todo el año que justifiquen el pago de la renta con todos los gastos deglosados, certificado de empadronamiento, cédula de habitabilidad de la vivienda, vida laboral, declaraciones de la renta (si no hay obligación, certificado que lo confirme)...

El papeleo que hay que hacer para pedir las ayudas al alquiler para menores de 35 años obliga a los solicitantes a esperar colas eternas durante varios días y hace desistir a más de uno.

«Para solicitar la ayuda al alquiler estuve cuatro días seguidos con el papeleo porque cuando te das cuenta son las dos de la tarde y tienes que volver al día siguiente. Yo pude hacerlo porque coincidió que estaba de baja, que si estás trabajando no puedes. Además, luego me faltaban papeles y tuve que pedir otros dos días. Estuve a punto de dejarlo», explica Laura García, una de las beneficiarias de esta ayuda.


El resultado de todo este papeleo es que sobra presupuesto. Según datos de la Dirección General de Vivienda del Principado, en la última convocatoria resuelta se concedieron cuatro millones de euros a estas ayudas de los cinco que estaban presupuestados.

Esto quiere decir que se esperaban unas 200 solicitudes más de las que finalmente se registraron.

Tampoco ayudan los requisitos. Por ejemplo, si los solicitantes son una pareja que vive en un piso de 40 metros cuadrados en Oviedo o Gijón, no pueden ganar más de 21.840 euros al año entre los dos ni pagar más de 415 euros al mes por el alquiler.