Los condenados por delitos de tráfico podrán desde hoy cumplir sus penas en el Instituto Guttmann de Badalona (Barcelona), dedicado a los afectados por lesiones medulares, daños cerebrales y otras grandes discapacidades físicas de origen neurológico. Mediante trabajos sociales en el centro, los condenados podrán evitar la cárcel.

El acuerdo entre la Generalitat y el Instituto Guttmann ha sido firmado hoy por la consellera de Justicia, Montserrat Tura, y el director gerente de la Fundación Instituto Guttmann, Josep Maria Ramírez, después de que el pasado sábado entrara en vigor la reforma del Código Penal que prevé penas de prisión para los delitos más graves de tráfico.

Tura señaló que esta reforma "incidirá en la actividad judicial diaria", porque incrementará el número de juicios por faltas o delitos "que antes no se producían". Desde la Conselleria, se ha contemplado este incremento, por lo que prevén firmar más acuerdos de este tipo.

Respecto a la medida, la consellera opinó que "no hay nada más aleccionador y ejemplificador" para un infractor que prestar servicio en este tipo de instituciones. No obstante, señaló que estas medidas penales alternativas a la cárcel "no son una suavización de la situación" del condenado, porque las penas "se han de cumplir hasta el último minuto". Tura aseguró que este tipo de medidas alternativas pueden ayudar a que se produzca "un cambio de comportamiento y actitud en la persona que cumple condena".

Más de 800 penas alternativas por delitos de tráfico

Según datos de la Conselleria de Justicia, actualmente en Catalunya hay 4.128 personas cumpliendo medidas penales alternativas, de las cuales 1.798 están haciendo trabajos en beneficio de la comunidad. De este número de condenas, 844 fueron impuestas por delitos relacionados con la seguridad del tráfico, cifra que, según Tura, "aumentará con la reforma del Código Penal" vigente desde el sábado.