Esta semana regresarán a su espacio habitual las vidrieras de dos lancetas que componen el ventanal S-I del presbiterio de la Catedral de León. Durante aproximadamente dos meses, los restauradores del Taller de Vidrieras de la empresa Esoca han dedicado "todo su empeño y conocimientos al lento y minucioso proceso de su conservación".

Poco a poco las vidrieras recuperan su tersura medieval

Las medidas preventivas aplicadas, sobre todo el acristalamiento isotérmico ya instalado, protegerán ahora la "frágil piel traslúcida de la Pulchra Leonina, que poco a poco va recobrando la tersura de su origen medieval", señalaron fuentes del proyecto cultural catedral de León ‘El Sueño de la Luz', que promueve la Junta de Castilla y León.

Mientras, prosigue el calendario de intervenciones del proyecto en el que también participan el Cabildo de la Catedral y Caja España, de forma que se han desmontado y trasladado al taller las vidrieras del centro de la cabecera que acogen desde su reubicación allí en el siglo XIX, los paneles del Árbol de Jesé, es decir, la genealogía de Cristo.

Estos vitrales serán los próximos en recibir los tratamientos de limpieza, eliminación de la corrosión, corrección de deformaciones y fracturas y montaje en nuevos bastidores de latón. Por otro lado, continúan las visitas a la plataforma elevada que permite contemplar el templo desde una perspectiva inédita.

Así, el miércoles por la mañana una treintena de alumnos, como ocurre habitualmente en esa jornada, podrán conocer las labores de restauración de la Catedral y participar en un taller de vidrieras.

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