Penélope Cruz y Javier Bardem
Penélope Cruz y Javier Bardem ©Korpa KORPA

Era apenas una adolescente cuando salía con Nacho Cano, su primer novio conocido. A juzgar por sus respectivas indumentarias, a simple vista, estaban hechos el uno para el otro. Penélope no sólo adoptó el interés por la filosofía oriental, sino también el look de su admirado novio: colores obscuros y ropa de sport confortable y a la última: un elegante descuido muy estudiado.

Con Gigi Sarasola, Pe descubrió el encanto de los bolsos de Prada, las gafas de sol a lo Audrey Hepburn y los altísimos tacones. El hijo del fallecido empresario Enrique Sarasola la acostumbró a los yates y a las competiciones hípicas.

No fue hasta conocer al técnico de cine checo Thomas Obermayer cuando la actriz pudo relajarse . Junto a Thomas, Pe dejó de ser la aspirante a princesa de la jet para convertirse en una ninfa campestre. Botas de tacón bajo, camisas de leñador...Nunca estuvo tan guapa como en las fotos que la inmortalizaban en la playa junto a aquel novio que vino del este: Sin una pizca de maquillaje sobre su piel salada y sin la parte de arriba del biquini.

Penélope fue fotografiada junto a Thomas Obermayer en una playa salvaje, sin maquillaje y también sin la parte de arriba del biquini

Junto a Tom Cruise se volvió glamourosa. Aumentó su caché y su capacidad adquisitiva. Lo notaron ella y su hermana Mónica que comenzó también a vestir de Chanel. Pe ejerció con dignidad su trabajo como imagen de Ralph Lauren y, al contrario que a Nicole Kidman, Tom Cruise le permitió de cuando en cuando usar tacones. Con la escasa estatura de la española, deslucir a Cruise era una mision imposible.

La actriz, tal vez aconsejada por su novio, eligió un maquillaje y un estilismo que resaltaba la imagen tópica de la famosas 'Carmen' de Merimee: labios rojos, pronunciados escotes, peinados de ondas...

Con Matthew Mc Conaughey, nuestra compatriota no llegó a clonarse. Mantuvo cierta distancia. No adoptó el look surfero del guapo actor, con sus bandanas de colores y pantalones pirata, pero sí se la pudo ver con una indumentaria mucho más casual. Aunque para ponerse a la altura de su novio, uno de los hombres más deseados del mundo, no pudo apearse de los tacones.

Con Bardem, la glamourosa Penélope ha adoptado el 'look' de una salvaje motera

Junto a Bardem, su último novio, del que según el propio Bigas Luna, se enamoró al rodar 'Jamón, Jamón' en el año 1992 , Pe ha sufrido una metamorfosis total. La misma Penélope que subió las escaleras vestida de princesa por versace en la última gala de los oscars ha cambiado las sedas y las joyas por las chupas de cuero, las camisetas negras y cabello enmarañado. La capacidad de adaptación de nuestra estrella más internacional es digna de un guión de película.