La asignatura de Religión pierde adeptos a medida que los alumnos se van haciendo mayores. En la provincia de Granada, cada vez menos estudiantes de Secundaria y Bachillerato eligen esta materia y optan por Atención Educativa (conocida hasta ahora como Ética).

Este curso están aprendiendo Religión en los centros públicos de nuestra provincia 20.996 alumnos, 832 menos que el año pasado. Esto supone un 4% menos, según los datos facilitados por la Delegación Provincial de Educación. La gran mayoría estudia religión católica.

No obstante, aún es la opción de tres de cada cuatro alumnos de ESO y Bachillerato. En Infantil y Primaria la cursa el 95% del alumnado.

La Asociación de Profesores de Religión (Apprece) de Granada vincula el desinterés de los adolescentes por la materia de Religión con el hecho de que la alternativa sea una asignatura sin currículum y que no se califica.

«Los mayores eligen Atención Educativa porque prefieren no hacer nada», explica Carlos Valle, profesor de Religión y miembro de esta asociación. Así, mientras en Religión hay temario, deberes y exámenes; cada centro elige los contenidos para la otra opción, que además no se evalúa. Muchas veces dejan a los alumnos en la sala de Informática o en el patio. «Es una hora muerta. En Bachillerato hay sitios en los que se deja a los alumnos salir del centro –asegura este miembro de Apprece–. Ya han denunciado a un centro de la costa por esto».

Los profesores de Religión consideran que los alumnos tienen que recibir una formación integral, por lo que, igual que para estudiar Música no se va sólo al conservatorio, para aprender Religión no hay que ir a catequesis o al templo. Para el colectivo, esta materia es una forma de transmitir cultura.

«No damos catequesis»

Pensar que la asignatura de Religión es una clase de catecismo es uno de los mitos sobre esta materia, según la Asociación de Profesores de Religión de Granada. «No damos catequesis, sino contenidos sobre el hecho religioso, del catolicismo, el budismo, el hinduismo o la religión musulmana», explica Carlos Valle, miembro de este colectivo.

También recuerdan que el 99% de los docentes de Religión son personal laico que ha estudiado Teología y que tiene familia. «El profesor de Religión ya no es un cura», señala.