El ritmo sancionador de la Policía Local superará este año ampliamente al de ejercicios pasados, incluso a lo previsto por los responsables municipales. Al ritmo seguido a lo largo del año, a la conclusión de este mes rondaría los 15 millones de euros.

Entre enero y octubre, la Policía ha puesto multas, la práctica totalidad de tráfico, por valor de 12,5 millones de euros, por encima de los 12 millones de ingresos previstos en el presupuesto por este concepto en 2007.

Esta cifra supone una media de 41.666 euros en multas de tráfico cada día, según indica el control de la ejecución de las cuentas municipales, al que ha tenido acceso 20 minutos.

Tomando como referencia estos números y dado que la Policía Local sigue sancionando a un ritmo similar al de los diez primeros meses del año, a final de diciembre es previsible que se hayan tramitado multas por un valor cercano a los 15 millones de euros.

La recaudación de las sanciones impuestas no lleva el mismo ritmo que su imposición. A final de octubre, el Ayuntamiento había logrado cobrar 8.063.040 euros, de los 12.574.427 tramitados; es decir, faltan más de 4,4 millones por ingresar en las arcas públicas en concepto de sanciones, pendientes en la mayoría de los casos de recursos o de impagos.

Diez millones recaudados

De acuerdo con el ritmo sancionador y recaudador seguido hasta octubre, para fin de año es previsible que ya se hayan recaudado en torno a diez millones de euros, a razón de algo más de 800.000  cobrados cada mes.

La Policía Local lleva ya varios meses sancionando a un ritmo muy superior al de otros años y aplicando la norma a rajatabla. El objetivo es doble: concienciar al ciudadano de la importancia de respetar las normas y sanear las arcas públicas, que tienen que afrontar, entre otros, los gastos de la Expo.

Aparcar mal, lo más sancionado

La actividad sancionadora de la Policía Local, centrada casi en exclusiva en el tráfico, se ha convertido en una importante fuente de ingresos municipales. El rigor policial en tráfico se ha justificado por la necesidad de reducri los siniestros en el entorno urbano. Pero la faceta recaudadora no ha pasado inadvertida a los responsables municipales. Las multas por mal aparcamiento son las más frecuentes, con el agravante de que la creación de nuevas plazas de aparcamiento en superificie como subterráneas no ha ido en paralelo.