Ansiedad, crispación, estrés, depresión e insomnio. Éstos son los síntomas que padecen alrededor del 30% de los trabajadores aragoneses como consecuencia del llamado mobbing o acoso laboral.

La demanda de asesoramiento sobre este tipo de presiones psicológicas se ha triplicado en los últimos seis años en la Comunidad y ya se llega a registrar un caso nuevo al día.

Sin embargo, sólo el 10% de los afectados se atreven a denunciar su situación por miedo a posibles represalias. Así lo explicó a 20 minutos la coordinadora de la Asociación Aragonesa contra el Acoso Psicológico en el Trabajo (Asacapt), Maite Grasa.

El mobbing es un continuo y deliberado maltrato verbal o modal que de manera aislada puede parecer irrelevante, pero cuya persistencia en el tiempo va minando la resistencia psicológica y la salud del trabajador hasta destruir su autoestima.

El acoso laboral puede aparecer en cualquier tipo de trabajo, aunque el sector que más casos presenta es el de la administración pública (60%), seguido de la banca, la enseñanza y la sanidad. Más de la mitad de los afectados son mujeres (alrededor de un 65%).

Las principales víctimas suelen ser personas de unos 50 años que llevan mucho tiempo trabajando en el mismo sitio y cuyo despido costaría mucho dinero a la empresa. «Les hacen la vida imposible para que se vayan. A menudo el cuadro es de constantes humillaciones que hacen sentir al afectado que todo lo hace mal», explica Grasa.

Un punto de apoyo en la ciudad

Asacapt dispone de un número de teléfono abierto para asesorar e informar a los empleados que sufren casos de mobbing (678 448 176). Los que lo deseen también se pueden dirigir a la sede de la organización en la calle Pedro I de Aragón, 8, de Zaragoza. El principal problema que presenta el mobbing es detectar al agresor, ya que la imagen que proyecta al exterior es bastante positiva.

Con frecuencia ofrecen una doble cara y son personas resentidas, frustradas y egoístas. Cada vez se da más este tipo de acoso entre compañeros. Allí, los agresores buscan medrar dentro de la empresa utilizando malas artes.