Lo dice el Barómetro Fiscal de 2006 del Instituto de Estudios Fiscales: casi la mitad de los empresarios en España, el 46%, considera que está justificado el fraude a Hacienda si éste sirve para que el negocio «salga adelante». Esta postura no es compartida, sin embargo, por la mayoría de los españoles, y el 61% la rechaza «sin paliativos». Con todo, el 39% encuentra razones para defraudar.