Hallan veneno para topillos en dos rapaces protegidas muertas
En los alrededores también se hallaron numerosas bolsas de veneno para topillos.
Dos aves rapaces protegidas halladas muertas a finales de agosto a 15 kilómetros de Medina del Campo presentaban restos de clorofacinona y bromadiolona, dos sustancias venenosas que se utilizan para acabar con los topillos, según los análisis del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos de Ciudad Real,  con fecha de 20 de noviembre, a los que ha accedido 20 minutos.

Se trata de los primeros animales fallecidos, cuyos análisis han dado positivo por estas sustancias, desde que la Junta decidiese autorizar, el 9 de agosto, el  uso del veneno colocado en tubos para intentar erradicar la plaga de topillos. El Gobierno regional aseguró el miércoles a este periódico que todos los análisis realizados hasta ahora en animales muertos han dado negativo por clorofacinona.

Sin embargo, uno de los colectivos que ha enviado más muestras a este laboratorio del Ministerio de Educación y Ciencia asegura que en las próximas semanas se confirmarán más casos de patos y liebres. «Ya nos lo han dicho,  estamos esperando que lleguen los informes», explican.

Las aves fallecidas, dos ratoneros que, como todas las rapaces, son especies protegidas, presentaban hemorragias típicas por ingerir este tipo de sustancias que impiden la coagulación normal de la sangre. Así lo indicaron los responsables del análisis, quienes dijeron que eran similares a las de las palomas estudiadas en marzo, que también murieron por la clorofacinona.

La Junta anunció la pasada semana que usará de nuevo veneno en 350.000 hectáreas en las que aún hay un gran número de topillos. En esta tercera fase lo verterán en pastillas dentro de tubos, después de que en marzo lo echaran en grano directamente a la tierra y en agosto en grano dentro de tubos.

El análisis

Clorofacinona

Autorizado por la junta. Los depredadores lo elimian vía renal y es más difícil que afecte a las rapaces.

Bromadiolona

Se compra en almacenes. Se ha utilizado de forma particular. Es más fácil que las rapaces se intoxiquen.