Según el escrito de acusación pública, los hechos se remontan a abril de 2015, cuando Manuel Pérez recibió en su despacho a una trabajadora de una panadería de Vigo, después de haber realizado una inspección en la empresa y haber constado que esta empleada no estaba dada de alta en la Seguridad Social y cobraba un sueldo al mismo tiempo que la prestación por desempleo.

La Fiscalía sostiene que Manuel Pérez se dirigió a la mujer en un tono inadecuado y que le dijo que pasaría por alto su presencia en la empresa para que no perdiese sus prestaciones. Asimismo, tras elogiar su color de ojos y pedirle su teléfono, según la acusación pública, la agarró por los brazos, intentó besarla en la boca e incluso llegó a tocarle una nalga, al tiempo que le decía que hacer el amor con ella debía ser "un espectáculo".

Tras los reiterados rechazos por parte de la trabajadora, el exalcalde supuestamente le advirtió de que no lo denunciase por acoso, y le insistió en que "algún día" la llamaría para comer juntos, invitación que la mujer volvió a rechazar.

La mujer denunció estos hechos y Manuel Pérez optó por abstenerse de intervenir en el expediente incoado a raíz de la inspección realizada en la panadería. De no haberse abstenido, sostiene la Fiscalía, "su informe hubiera sido determinante al respecto de una propuesta de sanción" en relación a la situación irregular de la empleada.

Estos hechos son constitutivos, según el ministerio público, de un delito de abuso cometido por funcionario público, y pide que se condene al exalcalde a un año y medio de prisión, y a siete años de inhabilitación absoluta.

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