Sin pistas de Madeleine
Los McCann en una foto de archivo de junio. EPA / SOEREN STACHE

La policía portuguesa que investiga la desaparición de Madeleine McCann, la niña británica que desapareció el 3 de mayo en el sur de Portugal, ha logrado autorización para regresar al Reino Unido a fin de interrogar de nuevo a los amigos con los que la familia de la niña pasaba sus vacaciones en el sur de Portugal, ha revelado el rotativo The Daily Telegraph.

Los detectives lusos tienen previsto viajar la próxima semana para preguntar a los siete amigos que cenaron con los padres de Madeleine, Kate y Gerry McCann, el 3 de mayo pasado, el día que desapareció la pequeña, de cuatro años.

El portavoz de la familia, Clarence Mitchell, señaló que los amigos de Kate y Gerry han expresado "sistemáticamente" su disposición a ser interrogados de nuevo por la policía si era necesario.

"Ellos, como Gerry y Kate, no tienen nada que ocultar", añadió Mitchell, citado por el rotativo.

Según el tabloide 'Daily Express', los padres de la niña, ambos médicos de 39 años y declarados en septiembre pasado sospechosos de la desaparición de la menor, pueden ser también interrogados de nuevo.

Sin pruebas

Los análisis sobre el caso Madeleine efectuados en un laboratorio especializado del Reino Unido, no aportan pruebas concluyentes contra los padres de la niña desaparecida, según informaciones extraoficiales difundidas hoy.

En medio de un absoluto silencio de las autoridades varios medios portugueses coinciden en que el equipo de la policía lusa que se desplazó esta semana a Gran Bretaña para entrevistarse con especialistas del laboratorio de Birmingham y de la policía británica regresó sin pruebas firmes para sostener una acusación contra los padres.

Portugal envió al laboratorio de Birmingham restos de sangre y fluidos biológicos de la niña recogidos en el apartamento de vacaciones del sur de Portugal donde desapareció el pasado 3 de mayo. Pero según lo trascendido hoy en varios medios los análisis no aportan indicios sostenibles ante un tribunal sobre la participación de los McCann en la posible muerte de la niña.

Madeleine desapareció de la habitación en la que dormía con sus hermanos gemelos, de dos años, en un centro vacacional de Praia da Luz, en el Algarve (sur de Portugal), mientras sus padres cenaban con unos amigos en un restaurante.