Interior del estudio del diseñador Yves Saint Laurent
Una imagen del interior del estudio de Yves Saint Laurent, que ahora alberga el museo del diseñador francés. En el centro de la imagen se aprecia su famoso 'vestido Mondrian'. 20MINUTOS.ES

Por desgracia, ni el diseñador Yves Saint Laurent (Orán, 1936-Francia, 2008) ni su pareja durante medio siglo, Pierre Bergé (fallecido hace apenas unas semanas, el 8 de septiembre), han vivido lo suficiente para verlo, pero el Museo Yves Saint Laurent, que abre hoy sus puertas en París, es la materialización de un sueño que les obsesionó durante décadas.

Tan visionaria fue la pareja en su día, que ya en 1964 el modisto decidió guardar el prototipo de cada una de sus creaciones (hasta entonces se solía regalar a las modelos o incluso venderlo). La idea original de Saint Laurent pasaba por dar forma a un patrimonio personal pero años más tarde, inmerso en la década de los 80, empezó a fantasear con la creación de su propio museo. "Me gustaría que en 100 años la gente estudiara mis diseños", dicen que confesó a Bergé.

Tres décadas después, ese museo se levanta en el 5 de la Avenida Marceau, el mismo edificio donde Saint Laurent ideó y creó desde 1974 sus inolvidables colecciones. El edificio albergaba desde 2004 la sede de la Fundación Pierre Bergé, y tras la remodelación, realizada por Nathalie Crinière y el diseñador de interiores Jacques Grange, sus 450 metros cuadrados se dedicarán exclusivamente a uno de los diseñadores más importantes del siglo XX.

En la reconstrucción se han mantenido intactos el salón de recepción, donde las clientas esperaban para probarse los diseños, y el estudio del artista en la primera planta, que se expone por primera vez al público. Sus libros, fotografías y dibujos han quedado sobre la mesa, congelados en el tiempo, junto a las tijeras de Paule, su asistenta, el plato de su perro Moujik, y la llamada "biblia", el archivo en el que el diseñador anotaba todas las indicaciones necesarias para dar forma a la prenda.

"Me gustaría que en 100 años la gente estudiara mis diseños", dicen que confesó a Bergé

Es además, el primer centro de moda monográfico que recibe la etiqueta de Museo de Francia, lo que garantiza que las cerca de 35.000 obras que atesora, incluyendo vestidos, accesorios, dibujos y otros objetos, no podrán ser vendidas.

"Pensar que la moda un día sería estudiada como arte y esa sistematización de guardar los prototipos fue un acto visionario que supone hoy la particularidad de la 'maison'. Chanel y Dior se ven ahora obligadas a comprar sus creaciones a clientas para recuperar su legado", explica la directora de la colección, Aurélie Samuel, sobre ese momento de lucidez que tuvo el diseñador.

Un paseo por la maison

El recorrido por el nuevo museo está lleno de guiños a la antigua maison de Yves Saint Laurent, empezando por la entrada a los visitantes que es la misma que en su día estuvo reservada para los clientes. El interior está dividido en varios ambientes. Los salones de alta costura de la antigua tienda se dedican ahora a repasar la vida del diseñador a través de varias fotografías y un vídeo. Después llega El estilo Saint Laurent, liderado por algunas de sus piezas más emblemáticas: el esmoquin, la sahariana, los monos, el pantalón de talle alto... Piezas que, curiosamente, 'robó' de los armarios masculinos y adaptó a los femeninos consiguiendo, de paso, aportar su grano de arena en la emancipación y liberación de las mujeres.

'Robó' piezas de los armarios masculinos y las adaptó a los femeninos consiguiendo, de paso, aportar su grano de arena a liberación de las mujeres

El siguiente ambiente se dedica a La historia de la colección y cada año mostrará una de las colecciones del maestro. Para la inauguración se ha elegido, como no podía ser de otra manera, el debut de Saint Laurent en la primavera-verano de 1962. Los trajes estarán acompañados de bocetos, tablas de colección, fotografías, fichas de taller o revistas. En El gabinete de las curiosidades se presentan desde dibujos a bocetos de trajes pasando por tarjetas de felicitación y decorados de teatro.

El broche de oro lo pone El vestido de novia, con el que el diseñador solía finalizar sus desfiles de alta costura; y El estudio mental, donde se repasan las mayores influencias del diseñador: Luis Jouvet, Marcel Proust, Jean Cocteau, Richard Wagner... y pintores como Piet Mondrian, Pablo Picasso o Vincent Van Gogh.

Otro museo en Marrakech

También a lo largo de este mes de octubre verá la luz el Museo Yves Saint Laurent en Marrakech, ciudad donde vivió algunos de sus momentos más felices y donde concibió sus colecciones desde 1966. Este segundo museo, que cuenta con una superficie total de 4.000 metros cuadrados, se encuentra en la Rue Yves Saint Laurent. Diseñado por Studio KO, el museo incluirá un espacio para exposiciones permanentes y temporales de la obra del diseñador junto a un auditorio, una biblioteca y un restaurante cafetería.