Raval
Edificios del barrio del Raval de Barcelona. ARCHIVO

El nuevo Plan de Usos de Ciutat Vella, que se ha aprobado inicialmente, tiene entre sus principales objetivos minimizar el ruido por la noche para evitar molestias a los vecinos y por ello, no permitirá la apertura de locales vinculados al ocio nocturno, según ha explicado la mañana de este viernes la regidora del distrito, Gala Pin. Así, se prohibirá abrir discotecas, bares musicales, salas de baile y de juego y meublés -la apertura de estos últimos ya no es posible en la actualidad-.

Por otro lado, el plan pretende, asimismo, poner coto a la actividad turística, que también se considera que tiene un impacto nocturno. Por este motivo, tampoco se podrán poner en marcha pensiones, establecimientos con máquinas expendedoras de alimentos, locutorios, consignas para guardar maletas u oficinas de venta de tickets.

Otros locales que también se engloban en la lista de negocios con impacto nocturno, como por ejemplo bares y restaurantes, podrán abrir, pero con condiciones. Una es que en un radio de 50 metros no haya más de 300 m2 dedicados a la restauración. Otra condición es que en un radio de 100 metros no existan más de 1.300 m2 destinados a actividades con impacto nocturno.

Además, la superficie de nuevos bares y restaurantes no podrá superar los 100 m2 y estará vetada su apertura en edificios vulnerables donde no sea posible una buena insonorización. En Ciutat Vella existen varias zonas donde abundan este tipo de edificiaciones, como el Raval Nord, la Barceloneta, el Gòtic Sud alrededor de la plaza Reial, la calle Ample, Sant Pere, Santa Caterina y la Ribera.

La regulación de la venta de souvenirs quedará fuera del plan de usosPin ha explicado que habrá una excepción a la prohibición de nuevos locales de ocio nocturno. Si uno se traspasa, podrá abrir otro dedicado a la misma actividad, siempre que sea en el mismo lugar, pues varias sentencias prohíben el traslado de licencias.

Movilidad personal

El plan también regula los establecimientos de alquiler de vehículos de movilidad personal, como por ejemplo los patinetes eléctricos, y establece que solo será posible su apertura en zonas donde la circulación de este tipo de vehículos esté permitida.

En cuanto a la venta de souvenirs, esta queda fuera de la regulación, pues existe una normativa para toda la ciudad. Pin ha explicado que hay muchos negocios de venta de recuerdos que "abren bajo el epígrafe de tiendas de ropa" para poder hacerlo, una "picaresca" que se intenta evitar a través de la actividad inspectora.

En la actualidad, en Ciutat Vella, están suspendidas las nuevas licencias para locales de pública concurrencia, una medida que se puso en marcha mientras se elaboraba el nuevo plan de usos. El Ayuntamiento prevé aprobarlo definitivamente a finales de diciembre de este año o a principios de enero de 2018.

En el distrito hay ahora 2.191 licencias de pública concurrencia -sin contar los establecimientos de hotelería, que no se regularán a través del plan de usos-. De estas, un 41,15% corresponden a restauración, un 27,92% a alojamiento y un 17,7% a negocios de venta de productos alimentarios.

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