El alcalde, José Ortiz, ha explicado que "esta concesión nos engrandece como ciudad y es para esta corporación un inmenso orgullo contar con el talento imperdurable de este ilustre urbanista y arquitecto". Además, se ha referido a Lamela como un "icono de la arquitectura nacional y sobre todo de la costa", y "parte intrínseca de la historia, crecimiento, evolución hacia la modernidad de un pueblo que se reinventó de la mano del turismo".

"La obra, el legado de Antonio Lamela, está inserto en el ADN no solo del urbanismo de esta ciudad, también en el terreno de las oportunidades turísticas que llegaron a Torremolinos de su mano". "Él nos situó en un puesto privilegiado de una incipiente Costa del Sol que no podría ser entendida sin Torremolinos, lugar que le sedujo y fue testigo de su creatividad".

En este sentido, se ha referido a su figura como el autor de "los primeros hoteles de concepto y diseño moderno, y conjuntos residenciales que simbolizaron el progreso de Torremolinos", contexto en que ha situado las tres grandes obras emblemáticas que, en dos casos, aún perduran.

"Antonio Lamela es a la 'arquitectura del relax' lo que el turismo es a Torremolinos, y la arquitectura del relax es a Antonio Lamela lo que fue su pensamiento: la vanguardia es para todos", ha reflexionado.

CONTRIBUCIÓN A LA MODERNIDAD

El alcalde también ha incidido en que "fueron muchas las aportaciones de Antonio Lamela a nuestra ciudad. Mucha su contribución a nuestra modernidad". "Torremolinos le debe mucho y de ahí el agradecimiento de esta ciudad que ha hecho suya y que siempre estará en deuda con su persona y su legado", ha dicho Ortiz.

La concesión de la Medalla de Honor se ha enmarcado en la celebración este miércoles del Día de la Autonomía de Torremolinos, galardón que ha recogido su hijo, también arquitecto y presidente ejecutivo del Estudio Lamela, Carlos Lamela.

Carlos Lamela ha expresado el agradecimiento por la "amistad, el cariño y el reconocimiento" a la figura de su padre por parte del Consistorio y en especial por la concesión de la Medalla de Honor de la ciudad "que recibo con enorme ilusión y orgullo".

"No es una medalla exclusivamente en su nombre, sino a toda una generación de arquitectos y de profesionales excepcional que supieron en unos tiempos muy difíciles de una España muy pobre supieron estar a la altura de las circunstancias y poner todo su empeño por mejorar la vida de sus conciudadanos".

Tras repasar la vida, formación y desarrollo profesional del arquitecto, Carlos Lamela ha reconocido en su padre un continuo "ansia de modernidad" que dominó su vida personal y profesional, innovaciones que en algunos casos importó a la arquitectura en España tras sus continuas visitas al extranjero y en otros casos creó personalmente. Al respecto, se ha referido a los distintos proyectos ejecutados en Madrid en su etapa inicial, entre ellos la construcción de primer edificio de oficinas en España.

Su incursión en la arquitectura turística a comienzos de los 60 en Palma de Mallorca y en paralelo en la Costa del Sol "puso a España en la órbita de la arquitectura moderna". En el caso de la Costa del Sol, Carlos Lamela ha señalado el estrecho vínculo profesional y personal que mantuvo su padre con la Costa del Sol, y especialmente con Torremolinos.

Lamela ha defendido que "aún se está a tiempo de conservar el patrimonio arquitectónico que tenemos, el poso cultural de la arquitectura turística" de la que Torremolinos y la Costa del Sol fueron espacios aventajados a partir de la obra de su padre.

Por otro lado, y con motivo de la onomástica, el Ayuntamiento ha celebrado una 'Semana Lameliana' que ha incluido la celebración de distintas actividades en torno a su figura, que ha contado con la participación de su hijo, el también arquitecto Carlos Lamela -quien ha recibido la medalla en nombre de su padre-, y en la que han colaborado la Escuela de Arquitectos de la Universidad de Málaga y el Colegio de Arquitectos.

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