Pedro Antonio Sánchez
El expresidente de Murcia Pedro Antonio Sánchez. COMUNIDAD de MURCIA

El expresidente murciano Pedro Antonio Sánchez renuncia a su escaño en la Asamblea de Murcia y abandona la política. El político del Partido Popular, que está imputado en los casos de corrupción Púnica y Auditorio, asegura que lo deja "no por voluntad" propia sino obligado por sus adversarios, "que han jugado sucio y les ha salido bien".

Es lo mejor en este momento y creo que así ayudo al PP y
a la Región
"Es lo mejor en este momento y creo que así ayudo al PP y a la Región por la que tanto he trabajado y en la que tanto creo. El PP tiene que despejar liderazgos, tener a un referente claro que lidere esta nueva etapa para el presente y futuro de la Región", explicó Sánchez.

La dimisión, anunciada por él mismo al diario regional La Verdad y confirmada después por el PP, se materializará este miércoles, cuando registre su baja en el parlamento autonómico. A nivel orgánico, la dirección del partido en Murcia se reunirá el viernes para confirmar el nombramiento de Fernando López Miras, actual presidente de la comunidad, como su sucesor al frente de la formación.

Fuentes populares defendieron este mismo miércoles la "categoría política" del expresidente, quien, aseguran, ha tomado una decisión personal. "Ha tomado esta decisión y nadie le ha pedido nada (...) Hay una conciencia clara tanto en Génova como en Murcia de que él no ha hecho nada y es absolutamente inocente", zanjaron en declaraciones recogidas por la agencia Europa Press.

La intención de Sánchez es dedicarse a su carrera personal (en el campo de la consultoría, asegura) y no descarta iniciar una etapa fuera de España.

Proceso judicial

Pedro Antonio Sánchez ha sido procesado por los jueces del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia (TSJRM) Enrique Quiñonero y Julián Pérez-Templado, instructores, respectivamente, de los casos Púnica y Auditorio.

Se enfrentaba a una acusación por fraude y cochecho en el intento de contratación con dinero público de las empresas de la trama Púnica para beneficiarse de una campaña de imagen personal. Además, se le imputaban los delitos de prevaricación, malversación, fraude y falsedad en la construcción del auditorio de su ciudad natal y de la que fue alcalde, Puerto Lumbreras.

Ambos casos, aún pendientes de la apertura del juicio oral por el procedimiento abreviado, podrían pasar a los juzgados de Instrucción una vez que Sánchez haya entregado el acta de diputado, ya que perdería la condición de aforado y el privilegio de ser examinado por un tribunal superior.

Empeñó su palabra

Sánchez se vio obligado a dimitir el pasado 4 de abril, después de que Ciudadanos, socio de gobierno de los populares, amenazase con apoyar la moción de censura propuesta por el PSOE si el político continuaba negándose a cumplir su promesa -y el pacto de investidura firmado con los naranja- de dimitir si resultaba imputado por corrupción.

La dirección nacional del PP, que le apoyó hasta el último momento, cedió a las exigencias de regeneración de Ciudadanos y terminó por dejar caer a Sánchez. Fernando López Miras le sustituyó como líder del ejecutivo murciano.