Petróleo
Imagen de un pozo de petróleo. EFE/Archivo

El crudo Brent, de referencia en Europa, se acerca a los 60 dólares el barril debido a un incremento de la demanda y a factores geopolíticos, como el referéndum de independencia en el Kurdistán iraquí.

Este martes cotizaba a 59,22 dólares, el nivel más alto desde noviembre de 2015. A media mañana retrocedía hasta 58,65 dólares, pero la tendencia alcista es la más importante desde junio, cuando la cotización del barril se situaba en torno a los 44 dólares, lo que supone un alza del 36% en apenas tres meses.

El experto David Elmes, director del curso sobre Energía Global de la escuela de negocios británica Warwick Business School, asegura que esta tendencia al alza responde "a un aumento de la demanda de China, recortes sostenidos en la producción de los miembros de la OPEP y la amenaza de Turquía de impedir que el petróleo del norte de Irak llegue a los mercados globales" a raíz del referéndum de independencia del Kurdistán iraquí.

El pasado día 22, la OPEP y otros productores independientes acordaron en Viena seguir limitando la oferta de crudo hasta marzo de 2018, como habían pactado a finales de 2016 como manera de impulsar al alza la cotización del precio del crudo. Elmes se mostró cauteloso: "Los niveles de reservas de petróleo en todo el mundo son muy altos, eso puede impulsar los precios del crudo a la baja".

Por su parte, el experto Richard Mallinson, de la empresa Energy Markets, señala que la principal razón del aumento es la "fuerte demanda" global y la inquietud del mercado por la advertencia de Turquía de cerrar el oleoducto utilizado para las exportaciones de crudo de la región del Kurdistán iraquí. Este analista vislumbra un retroceso del petróleo para octubre, el mes más importante para el mantenimiento de las refinerías

"No obstante, lo fundamental en el mercado del petróleo se mantiene fuerte, por lo que veo una buena posibilidad de que el Brent llegue a la barrera de los 60 dólares el barril para finales de año", subraya.  "Pero si los precios suben por encima de ese nivel, se ralentizará la demanda, aunque también impulsará los ingresos de los exportadores, como Oriente Medio, América Latina y el oeste de África".

¿Cómo afecta a España y a los ciudadanos?

  • Gasolinas más caras. El encarecimiento del petróleo afecta al Súper 95 y al diésel. El consumidor pagará más por estos combustibles de transporte, porque la materia prima supone un 40% del precio del carburantes en el surtidor. El resto son impuestos, márgenes, refino y costes logísticos.
  • Suben los precios. El efecto del petróleo en el IPC es muy importante. España importa el 99% del petróleo que consume, así que una subida del barril eleva también el coste del transporte de los productos que consumimos y de los suministros del hogar, dos de los productos con más peso significativos en nuestra cesta de la compra.
  • Empresas menos competitivas. El mayor coste energética no solo afecta a los consumidores, también a las empresas porque la factura energética es uno de sus costes principales. Si esta se dispara, disminuye la capacidad de las empresas españolas para competir en el mercado con otras empresas menos dependientes de la importación de petróleo.