Estora, 1994
Antoni Tàpies. Estora, 1994. Pintura y collage sobre madera. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Depósito de la Colección Soledad Lorenzo, 2014. Fotogafía: Joaquín Cortés / Román Lores. ANTONI TÀPIES

En 1986 Soledad Lorenzo (Santander, 1937) inauguraba una galería en Madrid que con el paso de los años acabaría convirtiéndose en punto de referencia de la escena artística de nuestro país. La actividad de Lorenzo se centró en dos puntos fuertes: el acento en pintores españoles, algunos consagrados y otros emergentes, a los que apoyó y promocionó a través de múltiples ferias internacionales; y una segunda etapa en la que se abrió de la pintura a otros medios expresivos y también a artistas internacionales, entre ellos muchos de la escena neoyorkina de los 80.

Tras 26 años de actividad, el espacio echaba el cierre en 2012. Fue entonces cuando la galerista hizo recuento de lo que allí atesoraba y tomó una decisión. "Lo que no vendía me lo guardaba y cuando cerré inmediatamente pensé que no quería venderlo porque era mi historia. Y me dije si al Reina Sofía le interesaría... El museo, además, es a lo que aspiran tus artistas, y están felicísimos", confiesa Lorenzo.

Por supuesto, el museo dijo que sí a tan suculenta propuesta y de esta forma, la galerista inició un depósito –con promesa de legado- de un total de 392 piezas de 89 artistas, que han pasado a formar parte de los fondos del Reina Sofía. "He hecho un gesto inteligente, porque la gente siente el museo nacional como propio. No soy generosa, he sido inteligente, porque es estupendo que todo el mundo pueda ver mi colección, es un enriquecimiento (...) No la hubiese dado a un museo de Barcelona, sino a un museo de todos los españoles para que lo pueda ver toda la sociedad", dice Lorenzo de esta cesión.

Tras la llegada de las obras y como una especie de celebración de este acuerdo en pro del arte, el museo organiza ahora dos muestras que darán a conocer la colección al público. La primera de ellas, Punto de encuentro, acaba de inaugurarse y podrá visitarse hasta el próximo 27 de noviembre; mientras que la segunda, Cuestiones personales, llegará el 19 de diciembre y permanecerá abierta hasta el 5 de marzo de 2018.

Unidas por el espacio y la geometría

No soy generosa, he sido inteligente, porque es estupendo que todo el mundo pueda ver mi colección

Punto de encuentro hace alusión a dos ideas: por un lado, la concepción de la galería de Soledad como lugar de reunión entre artista y público y, por otro, el nexo de las obras seleccionadas en torno al espacio y la geometría. La muestra propone un recorrido a través de 58 obras de 15 artistas, que se han situado en lo que el museo ha definido como "un espacio íntimo que recuerda a una galería".

Allí se dan cita autores consagrados como Pablo Palazuelo o Antoni Tàpies, representantes del llamado Grupo Vasco formado en los años 80 como Txomin Badiola, Pello Irazu y los continuadores Jon Mikel Euba, Sergio Prego y Ana Laura Aláez; y completándose la lista con Guillermo Pérez Villalta, Jerónimo Elespe, Soledad Sevilla, Juan Uslé, Perejaume, Ángeles Marco, Íñigo Manglano-Ovalle y Adrià Julià.

El director del Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, destaca la capacidad de esta selección para mostrar "un momento del arte español centrándose en el interés de los artistas por la estructura" y la labor profesional de Lorenzo que "ha sido siempre capaz de generar una comunidad con los artistas".

Hija de un coleccionista de pintura, Soledad Lorenzo se inició en el mundo de las galerías trabajando con Fernando Guereta y posteriormente en la Galería Theo de Madrid. Tras organizar distintas muestras internacionales para el Ministerio de Cultura, en 1986 pone en marcha su propia galería de arte. Ha recibido la Medalla de Oro de las Bellas Artes (2006) y el Premio a la Mejor Galería de ARCO en 2008 y 2009, entre otros reconocimientos.