En California "existe" una especie de gato poco conocida. Realmente no es una especie sino un híbrido entre un gato y un leopardo asiático.

Cuando crecen el tamaño es bastante mayor que el de un felino doméstico normal, pero los dueños aseguran que son más cariñosos y no tan ariscos como el resto de gatos.

Un capricho animal

Al nacer su apariencia también es más felina pero cuando crecen sus rasgos se asemejan más a los de un leopardo sin dejar de ser gatos "grandes".

Este capricho animal, que sus cuidadores defienden como un gato amigable, cuesta nada menos que 22.000 dólares.