La mitad de las mujeres maltratadas que tienen el Atenpro, un dispositivo de telefonía móvil que permite entrar en contacto en cualquier momento con un centro preparado para dar respuesta a una emergencia por violencia de género, manifiestan un temor constante a sufrir nuevas agresiones de sus exparejas o a que puedan sufrirlas sus hijos e hijas.

Este servicio —que desde 2013 gestiona Cruz Roja en todo el territorio español— atendió en 2016 a un total de 18.942 mujeres en España (12.265 a fecha de 31 de julio), según el Boletín sobre Vulnerabilidad Social de la ONG, un monográfico que en base a 1.098 encuestas de usuarias de Atenpro analiza las condiciones de vida de las mujeres victimas de maltrato con el sistema de asistencia. De ellas, tres cuartas partes son españolas y dos de cada cinco, andaluzas y valencianas. La mayoría tiene entre 33 y 53 años, siendo las mujeres de 39 años las más numerosas, un 5,4% del total.

Una amplia mayoría de las mujeres que llevan encima el teléfono específico de asistencia reconocen haber sufrido aislamiento social. En un 89% de los casos sus exparejas insistían en saber dónde estaban en cada momento. También han sido víctimas de violencia física en un 88,7% (empujones, agarrones o tirones de pelo, que van a más, golpes, amenazas con armas y relaciones sexuales contra su voluntad). Las intimidaciones, el minar la autoestima o las humillaciones son referidas por entre un 85% y un 97% de ellas.

El estudio de Cruz Roja sostiene que mientras el 91% ha denunciado a su expareja, no es preciso hacerlo para optar al dispositivo, solo el 58,5% de las mujeres está conforme por el tratamiento recibido durante el proceso judicial. Los expertos explican que entre los motivos de las que no están conformes pesa el hecho de tener que encontrarse con sus exparejas en los juzgados o la lentitud del sistema.

Uno de los datos más llamativos del informe es que el 52% de las mujeres en el programa Atenpro cree que corre un riesgo "alto" o "muy alto" de ser agredida por la expareja y el 35% piensa que ese mismo nivel de riesgo lo están sufriendo sus hijos e hijas. Los responsables del servicio Atenpro matizan que la sensación de miedo a veces es poco percibida por mujeres en riesgo máximo y, por contra, percibido en exceso en otras mujeres.

La Delegada del Gobierno de Violencia de Género, María José Ordoñez, presente en la rueda de prensa de presentación del informe, aseguró que "el miedo forma parte de la vida de las mujeres víctimas de la violencia de género".

Un 9,9% de las mujeres consideran que el Atenpro "no cubre todas las situaciones" de riesgo

Entre las mujeres con Atenpro, el 75,95 tenía hijos. El 67,9% de los hijos e hijas había vivido escenas de malos tratos y el 47% de las mujeres, casi una de cada dos, reconoce haber sido amenazada con hacer daño a sus hijos.

La situación de vulnerabilidad económica y social se agrava en estas mujeres, con un 53% en edad activa y sin trabajo u ocupación profesional, una de cada tres con problemas importantes de vivienda y el 70% en situación de precariedad económica. Ocho de cada diez usuarias vive con ingresos inferiores a 670 euros al mes y el estudio fija el porcentaje de pobreza infantil en el 78%.

Sobre su salud, el informe de Cruz Roja revela que el 15% manifiesta padecer enfermedades graves, el 78%, angustia o ansiedad y el 59% consume antidepresivos, ansiolítico, analgésicos o somníferos. En la actualidad, el 35,9% de las mujeres tiene nueva pareja, el 13% dice sufrir agresiones también de nuevo.

Las mujeres acceden al servicio Atenpro llegan derivadas por Servicios Sociales, principalmente, o por la Policía. Nueve de cada diez valoraran "suficiente" ese recurso para su seguridad, siendo un 9,9% las que consideran que "no cubre todas las situaciones" de riesgo. A la mayoría, eso sí, les proporciona "seguridad", "tranquilidad" y "sensación de protección".

Cuando a las mujeres víctimas de violencia de género que atiende Cruz Roja se les pregunta por sus necesidades más acuciantes, ellas refieren "ayudas económicas", "apoyo para el empleo" y "apoyo psicológico" como sus prioridades. Pero un 59% dice que querría aprender "defensa personal".

En la rueda de prensa, la Delegada del Gobierno de Violencia de Género ha destacado el Atenpro y los dispositivos de alejamiento del agresor (las pulseras) como las principales herramientas de seguridad para las mujeres. Según su oficina, a 31 de julio de 2017  los jueces han ordenado la imposición de 957 pulseras para maltratadores, un 14,6% más que un año antes (834). El último consejo de Ministros, del viernes pasado, autorizó la licitación de una nueva tanda de pulseras, más avanzadas tecnologicamente, que según Delegación del Gobierno no estarán al servicio de los jueces hasta el próximo mes de febrero. María José Ordoñez ha destacado la fiablidad de este sistema, la pulsera, recordando que no se ha producido ninguna agresión grave ni muerte a las mujeres que viven bajo su protección.

¿Cómo obtener el teléfono Atenpro?

Las mujeres que crean estar en riesgo de ser agredidas por sus exparejas pueden solicitar el Atenpro en los servicios sociales municipales o autonómicos, así como en la Policía. Entre los requisitos ya no se pide que exista denuncia previa, pero sí que no se conviva con el agresor. Además es necesario seguir un itinerario de cursos y de formación para conseguir salir de la violencia de género. Cruz Roja, que presta el servicio en todo el territorio español desde 2013, ha asegurado que no existe lista de espera y que todas las mujeres con informe favorable de los servicios sociales obtienen el dispositivos.