Cabina de un avión
Interior de la cabina de un avión. Archivo

Los vuelos largos en general, y los transoceánicos en particular, pueden ser un trámite pesado antes, y sobre todo, después de viajar a un destino lejano. Para conseguir disfrutar de este tiempo, la compañía de bajo coste Level nos deja estos siete consejos. Como siempre, la clave está en la previsión.

Indumentaria
Para afrontar los vuelos largos lo fundamental es la comodidad. Se recomienda vestir prendas holgadas de telas flexibles como el lino o el algodón. Hay que ser inteligentes y llevar varias capas, para adaptarse a la temperatura del interior del avión y evitar los complementos que puedan llegar a ser molestos. Los pies también son importantes, pues es bastante usual que se puedan llegar a hinchar al pasar muchas horas en posición vertical. Por ello, hay que optar por un calzado flexible y fácil de quitar. Prohibidos las medias o pantys que dificulten la circulación.

Prepara un 'kit' de viaje
El equipaje de mano está para eso, para llevar a cerca los imprescindibles: cepillo, pasta de dientes y una muda. Se debe y se puede aprovechar le vuelo para echar alguna siesta que “acorte” la distancia, un objetivo para el que se necesita una almohada de viaje, unos tapones para los oídos y un antifaz.

Hidratación
No sólo se trata de beber agua a menudo, sino de hidratar piel, los labios o gotas para los ojos. Poco recomendables, las lentillas.

Relajación y planificación
Dormir nunca es una pérdida de tiempo. Lo ideal es adaptarse a los horarios del propio vuelo, dormir cuando se apagan las luces y aprovechar el resto del tiempo para tareas útiles, como las visitas en destino o los traslados desde el aeropuerto.

Entretenimiento
Libro, revistas, juegos y, sobre todo, los sistemas de entretenimiento a bordo pueden hacer del vuelo una ocasión perfecta para ponerse al día con la serie de moda, escuchar el álbum de música para el que nunca tienes tiempo o terminar el libro que llevas paseando semanas en el metro.

Ejercicio
Para evitar el agotamiento y los problemas de circulación hay que mantener el cuerpo activo, pese a estar en un espacio reducido. También es importante sentarse bien y procurar que la columna esté en la posición correcta.

Reducir el 'jet lag'
Los vuelos de larga duración implican diferencias horarias entre el lugar de salida y el destino. Se recomienda sincronizar el reloj de acuerdo al horario de destino e intentar dormir cuando sea de noche allí. Con este consejo se evitará el efecto del fastidioso jet lag.