Ada Colau
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. AJUNTAMENT DE BARCELONA

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, considera que la solución a la situación política de Cataluña pasa por un referéndum, pero opina que no puede "resolverse de una manera fácil y rápida, anteponiendo el fin a los medios y, con las prisas, dejando fuera a la mitad de Cataluña".

"Cataluña atraviesa uno de los momentos más importantes, y también más tensos, en el debate sobre su futuro político. Sólo hay que ver las sesiones que se están celebrando en el Parlament, escuchar las amenazas de Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría o preguntarse por la presencia de la Guardia Civil en una imprenta de Tarragona durante horas y horas", ha escrito Colau en su perfil de Facebook.

"Por eso -explica-, como alcaldesa de Barcelona, capital de Cataluña, me gustaría compartir una breve reflexión". Tras reiterar que "estamos ante un conflicto político" que "requiere una solución política", la alcaldesa opina que "no se puede delegar la política en jueces y fiscales, como ha hecho el gobierno de Rajoy poniendo de manifiesto su incapacidad o bien su nula voluntad para proponer y encontrar salidas".

"Su inmovilismo es, también lo he dicho muchas veces, la causa principal de que estemos donde estamos", subraya. "Dicho esto, creo que la solución tampoco pasa por hacer ver que esto puede resolverse de una manera fácil y rápida, anteponiendo el fin a los medios y, con las prisas, dejando fuera a la mitad de Catalunya", avisa Colau.

Según la alcaldesa, "Cataluña necesita un referéndum que interpele al conjunto de la ciudadanía. Donde todo el mundo se sienta llamado a participar. Somos un país plural y tenemos que preservar esa pluralidad como un tesoro. Con la misma energía que defendemos el derecho a decidir, tenemos que defender también la diversidad de Cataluña".

"Es hora de dejar atrás las metáforas belicistas que sólo buscan la derrota del adversario, dejar atrás la imagen de un país en blanco y negro, dejar atrás las trincheras; reivindicar el matiz, el derecho a la duda, la empatía, el diálogo y la cooperación como un valor político de primer orden".

"Si renunciamos a eso -añade-, si dejamos de escucharnos, si nos perdemos el respeto unos a otros, de nada nos servirá que 'unos pierdan y otros ganen', porque habremos perdido todos", concluye Colau.