Los Ángeles
Una imagen de la ciudad de Los Ángeles. CC

El Consejo del Ayuntamiento de Los Ángeles votó el pasado miércoles eliminar el Día de Colón, que se celebraba el 12 de octubre (se estableció como una fiesta federal en 1937) y reemplazarlo por una festividad que se llamará Día de los Pueblos Indígenas, tal y como informaba el Los Angeles Times.

Este cambio se debe a la presión de grupos activistas que consideran al descubridor español como un símbolo del que consideran un genocidio para los pueblos nativos de América, según su forma de entender la Historia, tras la llegada de los españoles al continente.

Las únicas objeciones a este cambio las planteó la comunidad italoamericana de la ciudad, pero estaban en minoría frente a las comunidades hispanas e indígenas (la votación fue 14 a favor de la sustitución y 1 en contra), partidaria de conmemorar un día dedicado a "las muertes y el sufrimiento" de los "indígenas, los aborígenes y la gente nativa".

"En nombre de la comunidad italiana, queremos poder celebrar cosas con ustedes", dijo Ann Potenza, presidenta de los italoamericanos federados del sur de California, a los grupos de activistas nativos americanos. "Simplemente no queremos que sea a expensas del Día de Colón", dijo, proponiendo un día dedicado a los nativos, pero en una fecha diferente.

Sin embargo, Chrissie Castro, vicepresidenta de la Comisión Indígena Indígena de la Ciudad de Los Ángeles expresó el sentir de su comunidad, pidiendo que se desmantelara "una celebración patrocinada por el Estado y sobre el genocidio de los pueblos indígenas". Para ellos, la eliminación del homenaje a colón es "justicia restaurativa".

La votación del consejo del Ayuntamiento de Los ángeles sobre el Día de Colón es sólo una parte de un debate más amplio en el país sobre las fiestas de la nación y los monumentos históricos. De hecho, grupos de activistas han estado presionando para eliminar las estatuas que honran a los líderes militares que sirvieron a la Confederación (que incluía varios estados esclavistas).

En ese ambiente, ya varias ciudades de EE UU habían eliminado el allí conocido como Columbus Day, como Berkeley, Seattle, Albuquerque y Denver, reemplazándolo por el Día de los Pueblos Indígenas.