Corea del Sur
Reunión del Consejo de Seguridad Nacional de Corea del Sur tras un nuevo ensayo de Corea del Norte con armas de destrucción masiva. EFE

Los Gobiernos de Corea del Sur, Japón y China condenaron este domingo con firmeza el sexto ensayo nuclear llevado a cabo por Corea del Norte, y los dos primeros mostraron su intención de solicitar junto a Washington una nueva reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU.

El presidente surcoreano, Moon Jae-in, afirmó que Seúl "nunca permitirá a Corea del Norte continuar avanzando con sus tecnologías nuclear y de misiles", en una reunión urgente del Consejo Nacional de Seguridad celebrada tras el nuevo test armamentístico realizado con una bomba H, y recogida por la agencia local Yonhap.

Moon también llamó a "imponer las sanciones más graves posibles" por parte del Consejo de Seguridad Nacional de Naciones Unidas para incrementar el aislamiento del régimen que lidera Kim Jong-un.

Por su parte, el primer ministro nipón, Shinzo Abe, afirmó que el nuevo test nuclear supone "una grave e inmediata amenaza de seguridad" que "incrementa aún más el peligro del régimen" y "menoscaba seriamente a la paz y a la seguridad en la región".

"Consideramos completamente intolerable que Corea del Norte haya hecho un test nuclear después de que el Consejo de Seguridad de la ONU haya condenado enérgicamente sus continuos lanzamientos de misiles balísticos durante este año", señaló Abe en un comunicado.

Tokio y Seúl están en contacto permanente con Washington tras la prueba realizada este domingo sobre las 12.30 hora local y planean solicitar la convocatoria de una nueva reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU para analizar la situación, señaló por su parte el ministro nipón de Asuntos Exteriores, Taro Kono.

China, el principal aliado del régimen norcoreano, también expresó su "condena enérgica" y su "firme denuncia" del nuevo desarrollo armamentístico de Pyongyang, indicó un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores chino.