Isabel Gemio
La periodista Isabel Gemio. JORGE PARIS

Poco amiga de que la prensa conozca detalles de su vida privada, la periodista Isabel Gemio ha vuelto a emocionarse durante una merienda solidaria a favor de las Enfermedades Neuromusculares, una dolencia que padece uno de sus pequeños, además de otras 40.000 personas en España.

Por este motivo, hace cosa de dos años, Isabel decidió hacer pública la noticia de que uno de sus hijos padecía distrofia muscular de Duchenne, un trastorno hereditario sin cura caracterizado por debilidad muscular y de tipo degenerativo.

Desde entonces, la presentadora mantiene una estrecha colaboración con la Asociación Madrileña de Enfermedades Neuromusculares (ASEM Madrid) y utiliza su popularidad para una buena causa. "Con esos niños y esos padres que no tienen ayuda ninguna... ¿tú no crees que debería de dejar mi pudor a un lado? y decir señores: "esta es una realidad que existe".

"Ahora conozco mejor sus necesidades. Realmente si no te toca de cerca, no te involucras tanto ni le dedicas tanto tiempo a escuchar o a conocer", aseguraba la presentadora ante los medios de comunicación.

Isabel explicó durante la merienda, cuáles son las necesidades primordiales de esta asociación. "Lo más urgente es que tenga un asistente personal porque sino es la madre la que cuida de ese hijo enfermo".

La sanidad pública sólo da 20 sesiones al año de fisioterapia a domicilio y para eso es mejor que no diera nada"

La presentadora no dudó en criticar la mala organización sanitaria que existe actualmente. "La sanidad pública sólo da 20 sesiones al año de fisioterapia a domicilio y para eso es mejor que no diera nada. También hace falta que los especialistas que intervienen esta enfermedad estén coordinados y que en una misma mañana estos enfermos sean atendidos porque sino los niños pierden muchos días de colegio".

Asimismo, Isabel está a favor de la investigación con células madre. "Esta semana se ha sabido que los tejidos adultos producen células madre y ya no hará falta recurrir a las células madre embrionarias".

Por otr parte, la periodista se mostró en contra de la postura que mantiene la Iglesia sobre ese tema. "Si los señores de la Iglesia tuvieran un familiar, un hijo o un enfermo cercano con una dolencia de estas características, creo que lo mirarían de otra manera".

A pesar de que en su día se sintió algo molesta con los medios que revelaron cuál de sus dos hijos es el enfermo, Isabel no se arrepiente de haber hablado abiertamente de su pequeño. "Nos han abierto muchas puertas pero mi hijo tiene que estar al margen de esto porque es una lucha de todos, no de él".

Preguntada por su relación con la prensa del corazón, la periodista fue muy directa. "Ellos saben mi opinión al respecto, creo que el respeto es fundamental y he tratado de ser coherente en la vida con lo que pienso. Mi lucha es mi lucha y cada uno recorre el camino que cree que tiene que recorrer".