¿Cuál es el primer recuerdo que tiene de Valencia?

Los de mi infancia en la calle Lérida, junto al monumento a Nino Bravo, la guardería de San Eugenio, la calle Sagunto y muchos más...

La mejor banda sonora para disfrutar de la ciudad es...

Sin duda la de Escuchando a Gabriel, una bellísima banda sonora para las imágenes de un película ambientada en una Valencia atemporal y clásica.

¿A qué huele Valencia?

Al perfuma de una mujer elegante y sencilla.

¿Qué rincón de la ciudad es su favorito?

La plaza Redonda. Tal es mi devoción que incluso rodé un par de escenas de mi última película allí.

Ama Valencia cuando...

Vuelvo de viaje y me reencuentro con ella. Algo así como una amante perpetua que siempre te acompaña aunque la distancia y el tiempo te separen de su lado.

Pero le desquicia...

Cuando llueve. Aquí caen cuatro gotas y parece un caos. Se multiplica el tráfico, muchos semáforos no funcionan y vamos todos medio locos por la carretera.


¿Cuál fue su último viaje en Metro?

Hace tan sólo unos días, las cosas de tener el coche en el taller.

¿Qué edificio valenciano no se cansa de admirar?

Mestalla, por supuesto. Como buen valencianista y amante del fútbol que soy.

¿Cómo vestiría Valencia?

Ojalá se convirtiera en un gran plató de cine. Condiciones hay, por la luz, por el clima y por la capacidad. Es una ciudad que estámuy desaprovechada en ese aspecto.

¿Eres fan de la paella o la horchata?

Me encanta la paella y la horchata, las naranjas y el esgarraet, pero debemos aprender a no vivir siempre de los mismos tópicos e incorporar nuevas marcas de fábrica.

¿Cómo son los valencianos?

Somos imprevisibles y caóticos, pero de buen corazón y generosos con los demás. Eso sí, nuestra autoestima nada por los suelos.

Una excursión...... que todo el mundo debería hacer: «Visitar el Mercado Central cualquier sábado a primera hora de la mañana. Lo recomiendo».

 

BIO Es de Burjassot. Joven y «auténtico» recomienda su última película Escuchando a Gabriel.