Las urbanizaciones de Nuevo Vetusta se beneficiarán de una nueva traída de agua en las próximas semanas, que deberá poner fin a los problemas de falta de presión que padecen estas 600 nuevas viviendas, construidas en los últimos tres años, desde hace meses. Así lo adelantó ayer el concejal Roberto Sánchez Ramos (Asciz) a la salida de la comisión de Infraestructuras.


Los vecinos observaron que, desde mediados del año pasado, la presión del agua en sus nuevas casas disminuía.

Tras este verano, en los pisos altos apenas «da para encender el calentador por las mañanas y hay que ducharse con agua fría», señala Arantxa López, una vecina.


La causa hay que buscarla en el desarrollo urbanísitico de la zona. «La mayor parte de los terrenos erán no urbanizables y fueron recalificados», dijo el concejal.

La traída que alimentaba desde la avenida de Torrelavega la barriada de Vetusta «ya no basta para las nuevas casas y nadie ha hecho nada».


Además, la construcción de nuevas viviendas en la zona ha agravado la situación, porque se abastecen todos de la misma traída y perjudica más a Nuevo Vetusta.


La solución que propone ahora el Ayuntamiento es construir de forma urgente una traída nueva desde el barrio de Villafría. Serán apenas 100 metros de tubería que permitirán solucionar la falta de presión por la diferencia de cotas.


Pero hay más quejas. Las calles que unen Nuevo Vetusta (de nombre comercial Quinta del Alba) con Otero y Villafría «son poco más que caleyas asfaltadas», denuncia Arantxa.

«En la plaza de Otero no se cruzan dos coches y menos el autobús», insite Sánchez Ramos, «no hay aceras y decenas de niños las usan para ir al colegio cada mañana».

Problemas con el autobús
El crecimiento urbanísitco con escasa planificación en la zona también se deja notar en otros servicios. El autobús municipal (línea 5) ha empezado a pasar lleno a determinadas horas por el barrio, con lo que deja a los vecinos en la parada.

La insuficiencia del transporte se ha agravado a la vuelta del verano y con el inicio del curso escolar. A la salida y entrada de los colegios, los coches de línea van llenos.