La carta está firmada por 25 científicos y 36 grupos de conservación internacionales, que representan a varios millones de personas de los cinco continentes y ha sido entregada a la directora general de Sostenibilidad de la Costa y el Mar, Raquel Orts.

La reunión se ha celebrado en el Ministerio de Medio Ambiente y en ella han participado representantes de Alianza Mar Blava y de las organizaciones internacionales de conservación marina OceanCare y Natural Resources Defense Council (NRDC).

Según han resumido, el mensaje central es que "ss de suma importancia establecer como zona protegida el Corredor de Migración de Cetáceos que discurre entre Baleares y el territorio continental español desde el golfo de Valencia al golfo de León y evitar la puesta en marcha de nuevos proyectos de exploración de combustibles fósiles en toda la demarcación".

Según han explicado, la zona es hábitat y corredor migratorio para una gran variedad de especies de mamíferos marinos, incluyendo la segunda y la tercera especie más grande de la Tierra, los rorcuales y los cachalotes, así como especies de cetáceos buceadores de gran profundidad como los calderones y los zifios de Cuvier.

Todas estas especies, han recordado, han recibido ya estatus de protección por parte de varios regímenes de conservación tanto nacionales como internacionales.

Sin embargo, la industria petrolera persiste en sus esfuerzos para explorar nuevos potenciales campos de petróleo y gas en la región.