Los comedores escolares del Principado no ofrecen menús para celíacos. En la región hay unos 3.000 personas con esta dolencia crónica intestinal que supone una intolerancia al gluten, una proteína que contiene la harina de la mayor parte de los cereales. Sólo unas 800 están diagnosticadas.

Los alumnos son unos 200 entre Infantil y Primaria. Según un estudio reciente realizado por el Servicio de Salud del Principado de Asturias la incidencia aquí de esta enfermedad es de uno de cada 350 personas. En el conjunto de España, la media se sitúa en una de cada 400.

Aquí los niños que sufren la enfermedad tienen que llevarse la comida de casa. No hay menús especiales porque los residuos de gluten quedan en las ollas y los aceites y tienen más garantías llevando ellos sus propios alimentos. «Las familias también están así más tranquilas», aseguran en la Consejería de Educación. No los hay y tampoco hay intención de establecerlos

Los Ayuntamientos de Oviedo y Gijón sí ofrecen, en cambio, la posibilidad de hacerles un menú alternativo (unos 3.400 alumnos comen a diario en sus centros de Oviedo y Gijón y 10.650 en los que dependen del Principado). Es decir, sin rebozados, ni pan, ni pasta. La carne se la hacen a la plancha, y el día de pasta les toca arroz, explica Elena Sánchez, presidenta de la asociación de celíacos asturianos.

Los enfermos de aquí no reciben ninguna ayuda por parte de la Administración para sufragar los gastos de su comida (gastan 408,20 euros más que los demás en galletas, pan y pasta). En Castilla-La Mancha, 300 euros al año.