Mariano Rajoy y su programa electoral
El presidente del PP, Mariano Rajoy, durante la rueda de prensa en la que ha presentado las líneas generales de su programa electoral. Juan Carlos Hidalgo / EFE

El Partido Popular se ha marcado doce grandes objetivos para hacer frente a los desafíos de España, que ha aprobado el Comité Ejecutivo Nacional y que constituyen el armazón del programa electoral que se presentará en la primera quincena de febrero.

Bajo el lema "Con Rajoy es posible" (PDF), el programa político recoge los principios del PP e identifica esos doce objetivos dividiéndolos en dos ejes: alcanzar un nuevo consenso y proteger el modelo social.

Buscaré el máximo consenso con la oposición en los grandes asuntos

Derrotar al terrorismo, construir España entre todos, mejorar la calidad de la democracia, conseguir más seguridad ciudadana y lograr una mayor presencia exterior son los cinco primeros objetivos.

Convertir a España en una de las cinco economías más avanzadas, alcanzar el pleno empleo, conseguir uno de los mejores sistemas educativos, una sociedad con mayor igualdad, proteger el medio ambiente, lograr la plena integración de los inmigrantes y aumentar el bienestar social completan la lista de prioridades.

Para ello, Rajoy se compromete a buscar el máximo consenso con la oposición en los grandes asuntos, como la política antiterrorista.

Política antiterrorista

El PP, si gana, presentará una declaración institucional en el Congreso con el compromiso de que "no existirá ninguna negociación con ETA", iniciará la ilegalización de ANV y el PCTV, modificará el Código Penal para que no prescriban los delitos de terrorismo y garantizará que los impuestos de los españoles "no financien" a los terroristas y a su entramado.

El PP modificará el Código Penal para que no prescriban los delitos de terrorismo

Por otro lado, negociará un nuevo modelo de financiación autonómica, impulsará el Estatuto del Gobierno Local, revisará la financiación de los ayuntamientos y propondrá la reforma de la Ley electoral para que los alcaldes procedan de las candidaturas más votadas.

Además, para mejorar la calidad de la democracia, Rajoy se someterá mensualmente a una interpelación parlamentaria y habrá un reparto equilibrado de tiempos en las intervenciones.