Mariano Betés
Mariano Betés, psicólogo de 'Terapia de pareja'. LA SEXTA
Mariano Betés es uno de los psicólogos de Terapia de pareja, el programa de la Sexta que ayuda a personas insatisfechas por la vida que están llevando. Las parejas acuden a Mariano y a Arantxa, su compañera de faena, y se someten, al estilo de
Gran Hermano, a un periodo de dos semanas en las que son grabadas con cuatro cámaras: dos en el salón, una en la cocina y otra en el dormitorio.

¿Se les graba todo a las parejas?

Se les graba todo lo que hacen durante catorce días aunque en cualquier momento pueden cortar. Al final, les proponemos actuaciones terapéuticas y luego vuelven a convivir una semana para poner en marcha las propuestas.

¿Qué es lo que no le puede faltar a una pareja para mantenerse?

La comunicación. El verdadero intento de conectar con la otra persona, saber lo que quiere y llegar a un acuerdo.

¿Vais a tratar también a parejas del mismo sexo?

Sí. Ya tenemos una pareja de dos hombres que hemos grabado y se emitirá las próximas semanas.

El mundo gay se conoce muy mal

¿Tienen los mismos problemas?

Los problemas son los mismos y es interesante conocerla porque el mundo gay se conoce muy mal. Y en muchos aspectos es muy similar al de las parejas heterosexuales.

¿Son más promiscuos los gays?

Las estadísticas lo confirman. El hombre experimenta más sexualmente y el tema de la fidelidad ha de abordarse de forma diferente que en la pareja heterosexual. Concretamente, en la pareja que hemos grabado aparece este problema.

¿Por qué hoy en día hay tantos divorcios?

Yo creo que es porque ha cambiado la estructura de la pareja, la mujer se ha vuelto más activa, más independiente y entonces hay que cambiar la relación entre las dos personas. Los grandes divorcios o rupturas se provocan porque no se sabe adaptar al cambio que ha experimentado la mujer en las últimas décadas.

¿En qué momento se detecta que una pareja necesita ayuda?

Cuando ellos observan que no existe la comunicación, cuando hay ausencia de muestras de cariño, o cuando se percibe que se está en una situación de monotonía que no lleva a ninguna parte. Son señales de alarma y ahí hay que pedir ayuda.

¿Qué hace peligrar más a una pareja, los chats de ligue o las suegras?

(Ríe).- Las dos son bastantes nocivas. Internet está haciendo grandes estragos, forma parte de esas maniobras de incomunicación. Y también la televisión. Estamos viendo que muchas parejas se ponen a hablar con la televisión de testigo de la incomunicación.

La televisión es testigo de la incomunicación de muchas parejas

¿Y sobre las suegras?

Con las suegras hay que tener mucho tacto, por alguna razón se llama político, hay que tratarlas de forma muy especial para no provocar conflictos.

¿Las Escenas de matrimonio están haciendo daño a las parejas?

Me parecen fantásticos como pareja. Tengo esperanza de que alguna vez vengan a la consulta para hacer una sesión de sus ‘Escenas...' dentro de la terapia.

¿Qué es lo que más le gusta de ellos?

Los mayores son los que más me gustan porque se están demostrando un cariño inmenso, aún con todos los insultos. Hay un momento en el que él está enfermo y ella le dice: "Yo no puedo vivir sin insultar a mi marido". Lo que viene a decir que cada pareja es un mundo y desde fuera no se percibe lo que es la relación de pareja.

¿Qué cuesta más, echarse una pareja o mantenerla?

Mantenerla porque requiere un chequeo periódico de cómo van las cosas y va en contra de la idea de posesión que se tiene. El para siempre no existe.

¿El matrimonio ya no se lleva?

La pareja tradicional tiene que evolucionar, llegar a un acuerdo sobre qué es lo que se quiere y comparte. Y sobre la fidelidad que cada pareja es diferente. Lo fundamental es que las dos personas hablen en el mismo lenguaje.