El 'Gollum', personaje de la trilogía de 'El Señor de los Anillos'.
El 'Gollum', personaje de la trilogía de 'El Señor de los Anillos'. ARCHIVO

Robert Zemeckis, peso pesado de Hollywood desde hace más de dos décadas, ha mostrado en sus últimos proyectos un gran interés por las nuevas tecnologías. La ambientación de Forrest Gump o, más recientemente, los experimentos de Polar Express hacían prever que Zemeckis iría un paso más allá y nos traería Beowulf, revolucionaria mezcla de efectos tridimensionales, digitalización de los personajes y una historia épica.

Los que aparecen en Beowulf, por muy espectaculares que sean, no son más que el penúltimo eslabón de una larga serie de seres animados en la gran pantalla. Aquí están algunos de los más memorables.

Andre and Wally B. (1984)
Un juguete y un abejorro protagonizan esta obra de arte, un cortometraje de la por entonces todavía desconocida Pixar. Vista ahora parece hecha por un simple ordenador Spectum, pero el diseño del bosque en el que transcurre la acción, la cuidada animación y la comicidad de los movimientos hacen vislumbrar lo que esta técnica deparará en el futuro.


El secreto de la Pirámide (1985)
Al principio de esta cinta, producida por Spielberg y dirigida por Barry Levinson, un guerrero medieval salta de una vidriera para cobrar vida. Sus movimientos no son demasiado veraces pero sí históricos: es el primer personaje animado, con un cierto protagonismo, íntegramente desarrollado por ordenador. La película fue nominada, en 1986, al Oscar a los Mejores Efectos Especiales.

Luxo Jr. (1986)
La lámpara protagonista será, desde este corto, el personaje que abre cada producción de Pixar. La historia de Luxo Jr. es sencilla, pero muy divertida: una lámpara regaña a otra, de menor tamaño, por jugar con una pelota de plástico. Los movimientos son fluídos, la iluminación prometedora y la expresividad de los dos artefactos domésticos magnífica. Otro paso hacia la genialidad.

Terminator 2 (1991)
¿Un T-1000 compuesto por una "polialeación mimética" de metal líquido que le permite autorregenerarse, convertir sus extremidades en armas punzantes, e imitar cualquier forma humana? ¡Un trasto así deja al primer Terminator, interpretado por Schwarzenegger, a la altura de la chatarra! Efectivamente, el 'malo' de Terminator 2 disparó el éxito de la película, y es que cuando ese trasto interpretado por Robert Patrick empezaba a transformarse en cualquier cosa los espectadores se quedaban pasmados en sus asientos.



Parque Jurásico (1993)
La animación por ordenador termina de consolidarse con esta superproducción de Spielberg, donde dinosaurios varios alcanzan cotas de realismo asombrosas. Spielberg comenzó el proyecto con la idea de emplear robots para dar vida a las bestias, pero viendo las posibilidades ofrecidas por los nuevos ordenadores no tuvo ya ninguna duda: los dinosaurios volverían a dominar el mundo, pero esta vez saldrían de un teclaro y un ratón de ordenador.



Casper (1995)
Una joven y rellenita Christina Ricci se hace amiga de un fantasma generado por ordenador. Casper inaugura otra moda, la de los protagonistas de series televisivas animados en cine por ordenador. El pequeño y amistoso fantasma se enamorará de Ricci, luchará contra los malos y desvelará qué pasa con el espíritu de los que abandonan la Tierra.



Toy Story (1995)
Pixar salta de la mano de Disney al mundo del largometraje, y lo hace con esta deliciosa historia sobre juguetes que cobran vida en cuanto los humanos nos damos la vuelta. El filme arrasa en las taquillas y muestra el camino al resto de estudios de animación, que comprenden que en el 3-D están los dibujos animados del futuro. Personajes como el vaquero Woody o Buzz Lightyear son, desde entonces, parte imprescindible del imaginario infantil.



Stuart Little (1999)

Narrar las aventuras de un diminuto ratón inmerso en un mundo de humanos no era fácil, a menos que se disponga de poderosas máquinas capaces de darle vida a un roedor como Stuart Little. Con la voz de Michael J. Fox en la versión original y la presencia de Hugh Laurie, el televisivo dóctor House, como padre de familia en la que se instala el ratón, el filme gozó de éxito y Stuart era realmente divertido.

La Amenaza Fantasma (1999)
George Lucas se entrega a lo digital en la nueva trilogia de Star Wars y, en una decisión discutible, otorga gran protagonismo a Jar Jar Binks, una chistosa criatura creada por ordenador que pronto se convierte en el más odiado personaje de la saga. Sus movimientos y apariencia son tan creíbles como poco graciosos sus chistes.



El Señor de los Anillos (2001)
Peter Jackson, fanático de los efectos especiales, apostó por una criatura generada por ordenador a la hora de crear al Gollum, personaje decisivo en la trilogía, donde cuenta con gran protagonismo en la segunda y tercera parte. El actor Andy Serkis no sólo le prestaba voz al Gollum, sino que todos sus movimientos eran capturados con un traje que después los reproducía en el mundo digital. El resultado era, simplemente, apabullante.



Scooby-Doo (2002)
Otro caso de héroe de la televisión que, en el salto a la gran pantalla, es recreado por CGI. Scooby-Doo fue emitido en la TV estadounidense desde 1969, y narraba las aventuras de un perro Gran Danés y cuatro adolescentes. El éxito de Hanna Barbera dio el salto al cine en 2002 y, pese a la dudosa calidad del producto, en 2004 se estrenó una segunda parte. Otros, como Garfield sin ir más lejos, le seguirían los pasos poco después.