Navegando por la autopista
Personal de la Guardia Costera mientras realiza labores de rescate de residentes de áreas inundadas tras el huracán 'Harvey', en Houston (Estados Unidos). Johanna Stricland / EFE

Harvey se debilitó sobre el suroeste de Luisiana hasta convertirse en una depresión tropical mientras continúa dejando intensas lluvias en este estado y el extremo sureste de Texas, ha informado el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de EE UU. El fenómeno ya ha dejado 37 fallecidos y 32.000 desplazados, según el último balance de víctimas.

En su boletín de las 24.00 GMT, el CNH indicó que Harvey presenta vientos máximos de 35 millas por hora (55 km/h) y se encuentra a 10 millas (15 kilómetros) al suroeste de Alexandria, en Luisiana.

Se desplaza hacia el nornoreste con una velocidad de 8 millas por hora (13 km/h) y se espera un "debilitamiento adicional" del sistema en las próximas 48 horas mientras se desplaza tierra adentro por Luisiana, precisó el CNH.

Según un probable patrón de trayectoria, el ojo de Harvey se moverá a través del centro de Luisiana esta noche y el jueves por el noroeste de Misisipi.

Dado que esta zona de Texas es el corazón de la industria de refinado de petróleo de Estados Unidos, se calcula que casi un 25% del total de la capacidad del país se encuentra paralizada

El sureste de Texas y porciones del suroeste de Luisiana se hallan bajo riesgo de "inundaciones catastróficas", de acuerdo al CNH.

Los meteorólogos alertan de que Harvey podría producir nuevas lluvias con acumulaciones de 4 a 8 pulgadas (de 7 a 15 centímetros) hasta el viernes desde el suroeste de Luisiana y la frontera al este de Texas hacia el oeste de Kentucky, con acumulaciones aisladas de 10 pulgadas (25 centímetros).

"Mientras que la amenaza de fuertes lluvias han cesado en la zona de Houston/Galveston, la amenaza de graves inundaciones continuará alrededor del este Houston hacia el suroeste de Luisiana el resto de la semana", alertaron los expertos del CNH.

El CNH insistió en alertar a la población sobre la importancia de "no intentar conducir en las zonas afectadas, evitar hacerlo por las carreteras inundadas y permanecer protegidos en un lugar seguro".

Harvey, que entró en Texas en la noche del pasado viernes como un poderoso huracán de categoría 4, de un máximo de 5, ha dejado catastróficas inundaciones en Texas, además de más de una treintena de muertos y 17.000 desplazados.

Una de las localidades más golpeadas es Beaumont, con 120.000 habitantes y en el extremo suroriental de Texas, cerca de la frontera con Luisiana, y cuyo jefe de bomberos, Brad Pennison, ha señalado que "toda la ciudad se encuentra anegada" y se ha interrumpido el suministro de agua potable.

Debido a ello, Pennison ha instado a los ciudadanos a que hiervan agua antes de su consumo para evitar enfermedades.

En una situación similar se encuentra Port Arthur, cercana a Beaumont y 170 kilómetros al este de Houston. Precisamente ahí donde viven 50.000 personas, se encuentra Motiva, la mayor refinería de petróleo de Estados Unidos, que este miércoles anunció su cierre temporal "en respuesta a las crecientes inundaciones".

Dado que esta zona de Texas es el corazón de la industria de refinado de petróleo de Estados Unidos, se calcula que casi un 25% del total de la capacidad del país se encuentra paralizada, lo que los expertos aseguran tendrá un impacto en los precios de la gasolina.

Dos explosiones en una planta química

El paso de Harvey ha provocado este jueves una explosión en una planta química situada a 25 kilómetros al noroeste de Houston.

Según informan medios locales, funcionarios del Condado de Harris, donde se ubica la planta, una columna de denso humo negro -que ha sido declarado como "extremadamente peligroso"- se elevó desde las instalaciones tras haberse escuchado las dos explosiones.

Un agente de policía que se encontraba cerca en el momento de la explosión ha sido hospitalizado y otros nueve se presentaron en el centro médico para ser analizados tras inhalar el tóxico humo.

Los cuerpos de seguridad desplazados en la zona afectada por los efectos de Harvey decidieron evacuar un radio de casi dos kilómetros alrededor de la planta de la compañía Arkema Inc, ubicada en la localidad texana de Crosby.

La factoría sufrió un apagón el pasado domingo que afectó a los generadores de reserva en medio de las fuertes lluvias que provocó Harvey a su paso por la zona.