Ministerio de Interior de Afganistán
Un soldado estadounidense monta guardia a la entrada del Ministerio del Interior afgano en Kabul, Afganistán, donde dos militares estadounidenses han muerto tiroteados. EFE

El Departamento de Defensa de Estados Unidos explicó este miércoles que tiene unos 11.000 soldados desplegados en Afganistán frente a los 8.400 considerados previamente, una cifra modificada por "un nuevo mecanismo de contabilidad" que incluye los militares en misiones temporales.

"Bajo el nuevo mecanismo de contabilidad, el nuevo número oficial de tropas estadounidenses desplegadas en Afganistán es de 11.000", dijo el teniente general Kenneth McKenzie, director del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, durante una conferencia de prensa en el Pentágono.

La cifra es superior a los 8.400 reconocidos previamente, y no engloba las que pueden ser enviadas como parte de la nueva estrategia para Afganistán anunciada la pasada semana por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuyo número aún está por decidir.

Por su parte, Dana White, la portavoz del Pentágono, señaló ante los periodistas que el reconocimiento de los 11.000 soldados "no es un incremento de tropas", sino un esfuerzo por aumentar "la transparencia" por parte de las Fuerzas Armadas estadounidenses.

Trump anunció el 21 de agosto que Estados Unidos seguirá implicado en la guerra más larga de su historia, que se prolonga ya por casi 16 años, con un aumento no especificado de tropas y sin plazos fijos para su retirada.

El mandatario dijo que prefería mantener en secreto algunos aspectos de su plan, como el número de soldados o los plazos de la operación militar, porque considera "contraproducente" anunciarlos "con antelación", algo que a su juicio da ventaja al enemigo.

Aunque Trump no precisó el número de efectivos que enviará a Afganistán, fuentes del Congreso citadas por los medios apuntan a que serán alrededor de 4.000 los militares que se sumarán a las filas estadounidenses en el país asiático.

En la contienda, que comenzó a finales de 2001, han perdido la vida 2.400 estadounidenses y Estados Unidos se ha gastado más de 700.000 millones de dólares entre labores de reconstrucción y esfuerzo bélico.