Los datos del Instituto Nacional de Estadística sobre suicidios en España muestran que los asturianos que han decidido quitarse la vida rara vez fallan. De hecho, según los datos de 2006 (publicados esta semana), sólo un suicida no logró su objetivo. Las otras 60 personas que decidieron despedirse de este mundo por sus manos, lo consiguieron. Contrariamente a lo esperable (las mujeres sufren el doble de depresiones que los hombres), los suicidas de aquí son mayoritariamente hombres (47 por 13). La proporción entre sexos es similar a la que se produce a nivel nacional, donde tres de cada cuatro personas que intentan acabar con su vida son varones.