Las familias gitanas de O Vao, en Poio, siguen sin poder instalarse. Después de que el pasado viernes se derribase el asentamiento gitano del poblado de O Vao y de que fuesen realojados en un camping de Portonovo, en Sanxenxo, ayer abandonaron las instalaciones después de que el propietario del establecimiento rechazase seguir dándoles alojamiento.

El presidente de la Asociación del Pueblo Gitano, Sinaí Giménez, denunció que el propietario del camping de Portonovo al que fueron trasladadas las familias de O Vao «recibió amenazas y coacciones por parte de hosteleros y vecinos de Sanxenxo» para que desalojase a los inquilinos de los bungalós a los que habían sido trasladados.

«Decir que pasaron un poco de frío y que no tenían calefacción no es motivo para echar a la gente», añadió. Se refería así a las declaraciones hechas por las familias realojadas valorando su primera noche de estancia en este nuevo emplazamiento y que motivaron la decisión de echarles del propietario del camping.