Agujas caseras de la posguerra
Dos estilos de sujetadores de los años cuarenta, ceñidos y de cuerpo entero. (Cultura)

La nazarena Ana Claro dona su colección de ropa interior al Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla  Ô Estás bragas, sujetadores y combinaciones están hechos a mano, con telas sencillas de algodón, en tonos pasteles, con las iniciales bordadas y escasos adornos.

Así vestía por dentro la gente de campo durante la posguerra, periodo de  hambre y autoabastecimiento. «Pertenecen al ajuar de mi madre» cuenta Ana María Ricardo, hija de Ana Claro, que ahora tiene 85 años, que añade: «Las hizo ella en los años cuarenta, en sus ratos libres de sábados y domingos». Ana, hija de los dueños de La Pelá, una famosa venta de la época entre Dos Hermanas y Sevilla, trabajaba entre semana en un almacén de aceituna.

Ana Claro Alonso, vecina de Dos Hermanas, las estrenó tras su boda en 1953, y han sobrevivido al paso de los años guardadas como oro en paño en uno de sus cajones.

Allí las descubrió una nuera que supo ver su valor, y hoy la anciana ha decidido donar su colección de ropa interior al Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla. «Allí las miraron con lupa antes de aceptarlas», dice su hija, que aún utiliza una de las prendas como camisón y que está deseando que las exhiban para llevar a su madre a verlas.